martes 17 de noviembre de 2009

ALAKRANA

Llevábamos 47 días deseando leer estas palabras: El Alakrana navega ya en aguas seguras.
Aguas seguras.
Preguntada una de las esposas de los secuestrados sobre cómo se sentía y qué le iba a decir a su marido al verlo, contestó:
"Lo voy a comer a besos. Las palabras sobran"

Aguas seguras y las palabras sobran. Algunos serán comidos a besos.

A veces da gusto leer las noticias.

Vinagre y rosas

Llevo un mes esperándolo y ya está aquí. Vinagre y rosas. Lo último de Sabina.
Y la espera ha merecido la pena, porque aunque su voz esté cada vez más cascada, nunca fue una gran voz de todas las maneras, sigue escribiendo cosas como esta:

"Mi manera de comprometerme fue darme a la fuga"

"Se anuncia entre los dos tiempo inestable
asoman a tus ojos la tormentas
por la noche es probable que el viento sea variable,
que me quieras y luego te arrepientas"

"Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los pajaros del sueño
los móviles que insultan con los ojos
el sístole sin diástole ni dueño"

Hay más. Pero mejor lo descubrís vosotros.
Ah, ¿cómo no adorarlo?

lunes 16 de noviembre de 2009

Loctite

La sangre no llegó al río. El loctite con amor lo pega todo. Y hablando se entiende la gente, ya lo decía Jesús Vázquez en los 90. Vuelvo a la empresa. Me quieren y hoy lo han demostrado. ¡Y me he comprado un coche! ¡Yo! Anthony, no sé si hasta Barcelona, pero hasta Toledo seguro que te llevo. Guille, sólo tú podías aguantar esas horas en el IFEMA, eligiendo entre miles de coches, escuchando mis dudas, animándote y riéndote de mis temores. Sin ti, no sé yo si hubiera podido decidirme. Lo sabes.

jueves 12 de noviembre de 2009

Cuore

Ayer fui a comprar el periódico como todos los días y la kioskera me dice:" ¿Sabes que sales en el Qué me dices?" Y una clienta la corrige: "No es en el Qué me dices, es en el Cuore" Yo sonrío y asiento: sí, lo sé, lo sé. Gracias. Y la kioskera continúa: A mí es que me lo dijo Chelo, "mira, aquí está el chico de Mazinger" Me conocen por mi perro.
Por cierto, a mí me alertó que salía en Cuore, Natalia, la dueña de la perra Ina. Me mandó un mensaje: Sales guapísimo en Cuore. Yo flipé, claro y corriendo fui a comprarla. Y era verdad, salía guapo y a toda página, de partenaire de Alejandro. Y ni nos ponían mal ni nada. Se lo conté a todos. Entre otras cosas porque salía bien, y encima tuve la suerte de que me sacaran esa foto uno de esos días en los que además iba bien vestido, raro en mí. Y la mar de conjuntado. Como fue justo el día que me iba a Barcelona a por el Ondas, se lo dije a Reyes, la productora ejecutiva. Y ella no sólo compró el Cuore, sino que también recortó la página y la guardó en el bolso. Cuando llegué al Liceo, con el tiempo justo, porque tuve que plancharle la camisa a Javi Calvo (Fer) y esperar a que el pobre Maxi (Cabano), subiera con unos alfileres el bajo de sus pantalones (el glamour de las estrellas...), vi que Reyes le estaba enseñando la foto a media platea cual tía o mamá orgullosa.
La foto dio para hacer unas risas.
Esta semana los del Cuore también me han sacado, y recogiendo el Ondas, curiosamente. Y esta vez hasta ponen mi nombre, algo que no conseguí que dijeran en la gala, porque al parecer ni a la productora ni a la cadena se les había ocurrido darlo, al fin y al cabo sólo soy el creador de la serie, qué podía importar.
Si ya antes me reía con el Cuore, ahora soy fan. Eso sí es periodismo de investigación: Supieron averiguar mi nombre a pesar de que los demás lo omitieran.

Decepción

Me aburren las personas que siempre le echan la culpa a los otros de lo poco que las quieren, o de lo mucho que las querían y luego nada de nada. Los que siempre se sienten decepcionados, porque piensan que se lo merecen todo, o de los que se sienten defraudados porque de todo lo prometido la mitad o nada de nada. Siempre pienso, ¿tan estupendos se ven, tan bien lo han hecho como para ahora lamentar no recibir lo que esperaban?
Pues bien, como a todo cerdo le llega su San Martín ( y sobre todo ahora en noviembre) yo me uno ahora a las filas de los decepcionados.
Y no estoy hablando de amor. Sólo de trabajo.
Tengo la sensación, casi la certeza, de que el lunes empiezo de cero. Con otra gente, en otro lado, para recuperar la ilusión. ¿Por qué seré tan sentimental, por qué sentiré que cuando algo se rompe ya no sé cómo pegarlo?

martes 3 de noviembre de 2009

Aprendizaje


La madre de Guille había encendido una vela blanca, mis amigos me animaban y me daban consejos y ánimos. Y todos, todos, compartían conmigo sus suspensos: "Yo aprobé a la tercera, yo a la segunda, yo a la sexta..." Pero a cada nuevo suspenso yo me iba desanimando más y viéndolo cada vez más difícil. Y más lejana la posibilidad de aprobar. Si no tiré la toalla fue sin duda gracias a Mario, mi profesor. Él ha tenido la mayor paciencia del mundo, y siempre sabía cómo animarme, alentarme, como convencerme para que siguiera. Mario ayer se superó así mismo, y para convencerme de que pusiera la quinta me dijo: ¿Qué, y esa gran olvidada qué? ¿no la vas a poner nunca? Pobre marcha... " Y yo le contesté: "Está olvidada porque no sirve de mucho, no es muy útil, se puede vivir sin ella" Y entonces, él, rápido e inteligente como es, replicó: ¿Y la belleza qué? ¿Acaso es útil la belleza? ¿puedes vivir sin belleza?" Y ahí me ganó. Desde ayer, la quinta marcha es la marcha de la belleza.

Os parecerá una tontería, pero que un profesor sepa hablarle a cada alumno de manera diferente y tenga la clave para acceder a él, eso es impagable. Y os puedo asegurar que tal como está el mundo de la enseñanza y sobre todo de la enseñanza de la conducción, topar con Mario ha sido un lujo. Un verdadero lujo. Yo con otro profesor, lo sé, hubiera tirado la toalla, porque no soporto a la gente maleducada, ya tengo una edad, ni que me hablen como si fuera estúpido, o que me espoleen como a un chaval de dieciocho años, lo siento, pero ya no sirvo para eso. Salto, estallo, no aprendo. Y Mario desde el principio supo verlo y adaptarse a mi manera de ser, para que yo no lo mandara todo a la mierda. Eso es un profesor.

En estos cientos de horas de clase juntos en el coche, no han sido 5 horas con Mario, como en la obra de teatro, han sido al menos 150 horas con Mario, hemos vivido todo tipo de momentos, él sabe de mi vida, yo sé de la suya, me ha aconsejado sobre la conducción, y sobre muchas otras cosas. Y yo creo que él también habrá aprendido alguna cosa de mí. Espero, al menos. Las veces que creía que no podía aprobar pensaba, bueno, al menos he conocido a Mario. Sólo por eso ha merecido la pena. Sólo por compartir su entusiasmo por la vida, su manera de enfrentarse a los problemas, sólo por eso ya ha valido la pena. Y se lo decía a él y me contestaba, "eso son chorradas, macho, tú tienes que aprobar y ya está"

En uno de esos días que yo estaba desanimado, le dije, "Si es que soy muy torpe, Mario" y él me contestó: "No eres torpe, lo que pasa que tienes miedo y tienes 37 años" Y entonces yo le miré y le dije: "Casi prefería ser torpe, la verdad". Y ahí los dos estallamos a reir.

Podría estar contando anécdotas de estas sin parar. Pero no voy a aburriros. Mis amigos más cercanos saben lo que he sufrido y que ha habido momentos muy duros. Una cosa tan tonta como el carnet de conducir casi puede conmigo. Pero como decía Mario, "es que no se trata sólo del carnet, te estás probando a ti mismo y cada suspenso es una derrota y cada vez que lo haces mal te estás juzgando muy duramente. Esa es la dureza del aprendizaje. Porque es un lucha constante con tu autoestima" Y sí, así es. El aprendizaje es duro, y sobre todo a ciertas edades y sobre todo cuando estás acostumbrado a aprenderlo todo rápido y sin demasiado esfuerzo.

Esta L me ha costado sudor y casi casi lágrimas. Por eso ahora la disfruto tanto.

Esta temporada que he me he enganchado a Fama, de repente entendía perfectamente a los alumnos, cuando se venían abajo, y cuando los profesores les decían: confianza, es cuestión de confianza. Humildad y confianza. Mario me decía exactamente lo mismo. Porque cada vez que te caes, que te desanimas, qué duro es levantarse. Pero no queda otra y hay que hacerlo. Con humildad y recuperando la confianza. Casi nada.

Sé que ahora empieza lo duro. Es decir, atreverme a conducir sin un profesor al lado. Pero lo bueno de haber aprobado a la cuarta y lo bueno de llevar tantas horas de prácticas, es que ahora, sé conducir. ¡Y que voy a estar una semana celebrándolo!

Estoy por hacerme una camiseta con esa L.

martes 27 de octubre de 2009

After

Ayer vi After, y no dejo de pensar en ella. Es sin duda una de las películas del año. Valiente, dramática, intensa, rodada con una maestría y un pulso apabullante, y con tres actores en estado de gracia. Con una visión de la vida muy deprimente que yo no acabo de compartir, pero que entiendo perfectamente. El guión va hasta lo más extremo, y la historia se construye a base de detalles, a veces intensos, a veces sutiles, a veces cargados de tensión y otras de lirismo. Y hacía mucho que no veía un dibujo de personajes así. Envidia malsana que tengo. Los tres protagonistas están sublimes, en serio. Y Blanca Romero guapísima, creíble, salvaje, si no la nominan al Goya yo ya no entenderé nada. Hay un momento de la peli donde pone firme a un perro, y acojona. Yo desde ayer ya amenazo a Mazinger de esta manera: ¡O te portas bien o te traigo a la Romero!