viernes, 31 de diciembre de 2010

Ayer

Ayer me dijeron algo precioso con respecto a la foto de Tintín, Haddock y las sombras:
"Es muy tú, ves algo grande en cosas pequeñas"
No creo que sea cierto. Pero qué bonito sonó.

2011

Tres horas de reunión. Una decisión: Seguir adelante, claro. Dos cañas. Dos amigos y una cena. Tres copas. Una noche durmiendo con el colchón en el suelo. Una rescaca graciosa y eufórica. Una espalda sin dolor.
Así acaba el año.
No quiero hacer recuento. Pero lo hago:
Un corto. Que sólo me ha dado cosas buenas.
Unas idas y venidas contigo. Y ahora estás, qué alegría.
Dos o tres proyectos que no salen. Lástima.
Otro que al final sale, no era el soñado, pero se hará lo imposible. Hay que crecerse ante los obstáculos.
Unas cuantas noches de juerga.
Muchas más noches tirado en el sofa.
Mazinger, claro.
¿Y qué más?
Unas cuantas novelas, unas cuantas películas, unas cuantas series.
Algún enfado. Algún arrepentimiento. Alguna aventura.
Una o dos dietas. Cuatro o cinco atracones.
Y el propósito de que en el año que empieza no todo gire en torno al trabajo.
A ver cómo sale.
Feliz 2011. Claro.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Ficción

2010, a pesar de mi dolor de espalda, ha sido un buen año para la ficción televisiva española. Se ha estrenado Hispania, la constatación de que se puede hacer una serie con un estándar de producción elevado, con unos guiones estupendos, una dirección magnífica y que además gusta mucho a la audiencia. También se estrenó Tierra de Lobos. O la proeza de inventarse un wester romántico en España y que no suene ridículo, y que además sea ameno, divertido y excitante. Y digo lo de excitante porque ayer mi compañera de trabajo, y además amiga, Susana (de lo mejor que me ha pasado a nivel laboral en estos seis meses) me contó una anécdota sobre Tierra de Lobos. Estaba ella con dos amigos y se pusieron a hablar de sus novias y resulta que ambos llegaron a la conclusión de que los martes, después de que ellas vieran un capítulo de Tierra de Lobos, les entraba unas ganas locas de tener sexo con ellos. Total, que desde que se ha estrenado la serie, saben que al menos el martes tienen una noche sexual de lo más entregada.
¿No es maravilloso crear un producto que al menos produce ese efecto estimulante en las parejas? Eso es poner un granito de arena con lo que uno escribe y lo demás son cuentos. ¿Dónde hay que firmar para lograr algo parecido con lo que yo escriba a partir de ahora?

2010

Me duele la espalda y empiezo a sospechar que tiene que ver con el colchón y con el canapé, también supongo que con mis hábitos sedentarios. Creo que hoy tumbaré el colchón sobre el suelo y saldré de dudas. Cambiaron las tuberías del edificio, de plomo a cobre, al parecer el plomo es malísimo. Pero desde que tengo cobre mi baño huele a cloaca, y el baño está en la habitación. Eso por no hablar de la nevera que es mi habitación, la pared en la que está pegada la cama no se puede tocar de lo fría que se pone. Y aún queda todo el invierno por delante. Tendré que cambiar el colchón, el canapé y ponerle un buen cabecero a la cama. Y alguien tendrá que mirar si lo del olor a cloaca tiene remedio o enciendo velas aromáticas, que tal vez provoquen un incendio. Estoy optimista, como veis. Aunque empiezo a ver el incendio como una catársis curativa.
Del trabajo no vamos a hablar, porque hay días en que me arrepiento de una decisión que tomé seis meses atrás. Ahora me siento atado a un compromiso que no pienso romper, ante todo soy un tipo responsable. Ojalá fuera como antes.
Antes cuando era más impulsivo, daba golpes contra la mesa y me iba de un trabajo sin importarme las consecuencias. Antes cuando una cama no me quitaba el sueño. Antes cuando una borrachera lo curaba todo, ahora solo trae resaca. Antes cuando 2010 sonaba exótico y no a año que se acaba.
Que se acabe. Que se acabe.
2011, ¿tú qué tal vienes?

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Once de la mañana

A las once de la mañana el sol provocó estas sombras y no pude evitar inmortalizarlas.

lunes, 27 de diciembre de 2010

EELS

Guille y su familia cuidan de Mazinger (rebautizado Kissinger por su abuela el día de Nochebuena) mientras yo paso el fin de semana en casa de mis padres. Consigo olvidarme del trabajo, de la polémica de estos días con la ley sinde y de todas las cosas que me han estado agobiando ultimamente. No he necesitado spa, sólo unos días bajo cero en Galicia. Durante las seis horas de tren de Madrid a Ourense, leo todas las revistas que me he comprado mientras escucho a EELS. Los acabo de descubrir. Diez años tarde, algo habitual en mí. Lo bueno de mi ignorancia musical es que de repente me encuentro con estos tesoros que estaban ahí a mi alcance desde hacía años y me llevo, claro, unas tremendas alegrías.
Esta vez el descubrimiento tardío ha sido gracias a la biografía: Cosas que los nietos deberían saber, escrita por Mark Oliver Everett, el compositor y cantante de EELS. Estoy encantado de que este sea uno de los libros con los que acabe el año, y que gracias a eso haya descubierto a uno de los grupos que más me ha impresionado y con el que más me he podido sentir identificado desde la época de REM. (Empiezo a ser un señor mayor) El expresidente Bush calificó a EELS de nocivo para la juventud, entre otras cosas porque de vez en cuando soltaban algún taco y supongo que también porque las letras en su sinceridad le incomodaban o tal vez porque algunas eran demasiado crípticas y creía entender ideas que no estaban. Aunque es probable que lo único que le molestaran fueran los tacos.
La de veces que los árboles no dejan ver el bosque. Calificar letras tan poéticas como nocivas para la juventud, ay. Escuchadas ahora, diez años después, uno no puede evitar sonreír, y sorprenderse de la ceguera de algunos.
Si no conocéis la autobiografía de Everett y si sois tan ignorantes como yo y tampoco conocíais a EELS, os los recomiendo para acabar o empezar el año. Mark Oliver es el tipo que compone las canciones mas tristes pero que a a la vez están cargadas de una alegría y una fuerza contagiosas. Toda una contradicción que en él es posible.

martes, 21 de diciembre de 2010

Queridos todos

Queridos amigos, desconocidos, anónimos y participantes,
sólo puntualizar dos cosas. Como sí creo en la libertad de expresión (y también en la propiedad intelectual, algo que me parece compatible al cien por cien) quería deciros que por supuesto no voy a borrar ningún comentario, mientras no entre en el insulto, y por ahora no he borrado ninguno. Digo, porque aparecen varios borrados y no he sido yo, os lo aseguro.
Y lo segundo, yo no he llamado ladrón a nadie, ni he utilizado el verbo robar. Porque realmente no pienso que nadie por bajarse algún contenido sea un ladrón. Si otros lo piensan y lo dicen, no voy a responsabilizarme de sus palabras. Releo lo escrito y constato que había escrito lo que pensé, entre otras cosas, que entendía vuestra postura, aunque no la compartía.
Para generar un debate hace falta entender al que está enfrente, y sobre todo intentar no descalificarlo, ni amenazarlo, ni considerarlo porque sí un mediocre, ya que así se consigue todo menos lo que se pretende, o sea, un intercambio de ideas.
Los que me conocéis sabéis que soy apasionado, pero siempre educado. ¿De verdad en un tema como este no podemos debatir sin rasgarnos las vestiduras?
Ah, y gracias a los que me meten en el mismo saco que el "mediocre Alex de La Iglesia". Ojalá algún día mi mediocridad llegara a tanto.
Otro también dice mi nombre completo, aunque se olvida del apellido de mi madre: Castiñeira. Carlos Montero Castiñeira. Digo, que así localizáis más facilmente mi curriculum en IMDB y os facilito la tarea de no ver nada de lo que haya escrito. En la tele sale tan en pequeñito mi nombre que acabaríais viendo cosas escritas por mí sin apenas daros cuenta.
Y a aquellos que se congratulan de que me están dando pal pelo en mi propio blog, pues... hombre, es tan fácil como no publicar el comentario. Pero no está en mi afán cercenar la opinión de nadie. Y os lo creáis o no, soy bastante permeable y muchas cosas de las que argumentáis me ayudan a ampliar mi opinión.
Sí creo en el debate, en la libertad de expresión, y sobre todo creo que cuanto más alejados estemos del estilo Sálvame, o sea, del improperio por el improperio, más cerca estaremos de sacar algo en claro. Si es que nos interesa.
O también nos podemos enrocar cada uno en nuestras opiniones y tan felices. Y tan aburridos.
Un saludo cordial.

¿Por qué lo llaman libre cuando quieren decir gratis?

No sé si hoy a las 7 se aprobará o no la llamada ley Sinde.

Ya que tantas críticas e insultos está teniendo, aquí va mi apoyo a esa propuesta de ley. Soy autor, vivo de mi trabajo y me gustaría seguir haciéndolo por muchos años.

Y una pregunta sencilla, ¿por qué se llenan la boca hablando de libertad en internet? Si nadie prohibe que veáis series o películas. Si estamos deseando que las veáis. Sólo que los que las hacemos queremos que paguéis por verlas. Del precio, de la manera, del soporte, de todo eso podemos hablar. Claro. Debemos hablar. Nos interesa a todos. Sobre todo si se aprueba la ley.

Y yo entiendo que ante algo adquirido, como el de bajarse todo gratis, muchos protesten. Lo entiendo perfectamente. ¿Pero tan dificil es de entender que nosotros queramos cobrar por nuestro trabajo?

¿Por qué ha de ser gratis? ¿Qué tiene que ver la libertad con lo gratuito?

lunes, 13 de diciembre de 2010

sábado, 4 de diciembre de 2010

entrevista

Angel me ha hecho esta entrevista para su web:

http://miracamara.blogspot.com/2010/12/carlos-montero-hay-verdaderos.html

¡Y ya llevamos dos premios con Dinero Fácil! Además de la mención especial de la que os hablé.

martes, 23 de noviembre de 2010

Nuestro primer casi premio...

...que se ha quedado en una mención especial del jurado. Jeje...

http://www.cineytele.com/noticia.php?nid=31807

jueves, 11 de noviembre de 2010

Tres horas de sueño

Tal vez porque estoy en un hotel en un día lluvioso, tal vez porque desde una ciudad que no es la mía todo se ve de otra manera, es lo genial de viajar, tal vez porque litros de alcohol corren por mis venas mujer, tal vez porque oigo a las señoras de la limpieza merodear por los pasillos, o tal vez porque... bueno qué más da. El caso es que acabo de ver un capítulo maravilloso de la serie The big C, donde la protagonista es una enferma terminal de cáncer, y he pensado que de todos los sueños que tengo: una casa con piscina, una playa con arena blanca y mojitos, un... bueno, dejad que me reserve otro par de sueños que tengo, son demasiado tontos y privados. Pero de todos esos sueños, descubro que el que más anhelo es escribir algún día un capítulo como el que acabo de ver. Cuánta belleza, cuanta emoción, cuanta sabiduría, en tan solo 20 minutos.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Juguetes

La semana pasada El País traía entre sus páginas un catálogo de juguetes de El Corte Inglés del grosor de la guía telefónica (ese libro que ya nadie utiliza) y este fin de semana el catálogo (un poco menos grueso, pero que también serviría de arma arrojadiza y mortal) es de Toysrus. Y el caso es que les he prestado más atención que al periódico en sí. Hasta he cogido un boli rojo y me he puesto a subrayar. Este para cuando cumpla un año, este para los tres, ¿esta moto bici con motor será demasiado para los cinco años?
Total, que ya lo intuía, pero ahora lo sé. Voy a malcriar a mi sobrino. Qué ganas.

viernes, 29 de octubre de 2010

¿Y tú qué quieres ser de mayor?

Escribo esto desde la euforia de una noche de estreno, con pocas horas de sueño y con una copa de más o de menos, así que no se me tenga muy en cuenta todo lo que sigue.
Lo de ayer en el cine Capitol fue embriagador. Sentir que la gente se ríe con lo que has escrito, que empatiza con los personajes... ay.... Qué sensación impagable. Y oyendo las risas y recibiendo los calurosos aplausos de los amigos y de los desconocidos me dio por pensar, ¿y si este corto lo hubiera hecho a los 25 y no a los 38? Seguro que mi trayectoria profesional hubiera sido otra. Más paupérrima, más miserable, es probable que no tuviera la estupenda casa que tengo, ni hubiera conseguido que alguno de mis guiones fuera visto por cuatro millones de personas, ni llevaría la vida acomodada que llevo y que me encanta. Ni algún crítico me hubiera llamado aquello de profeta del apocalipsis. No tendría todo eso porque el veneno del cine me habría llevado una y otra vez a intentar levantar una película tras otra. Tal vez ese Carlos en ese universo paralelo en donde estrenó Dinero Fácil a los 25, ahora a los 38 tuviera en su haber una o dos películas y decenas de proyectos frustrados. Más canas y más arrugas. Y padecería también eso tan horrible de no llegar a fin de mes. Así que ni se me ocurre lamentar no haber hecho este corto a los 25, pero no puedo evitar fantasear con la idea.
Además si quisiera cambiar el rumbo, ¿acaso es tarde?
El otro día iba en el metro camino al trabajo leyendo la estupenda novela de Un adúltero americano cuando se sentó una señora mayor a mi lado y otra se quedó de pie hablando con ella. Hablaban de sus respectivas edades, la señora que estaba sentada a mi lado dijo que tenía 82 y la otra alabó lo estupenda que estaba. La de 82 se quejó un poco y le enseñó sus varices, como prueba de que tampoco estaba tan católica. "Uy, sí, perdidita tiene la pierna-le dijo la otra- ¿Y no ha pensado en operarse?" A lo que la de 82 replicó: "Sí, pero lo tenía que haber hecho de joven, a los 60, ahora ya... cualquiera se mete en un quirófano"
Ese día fui feliz. Me encantó esa nueva perspectiva de ser joven a los 60. Porque además no podía estar más de acuerdo con la señora.
Así que a mis 38 soy jovencísimo para emprender un camino nuevo. Si quisiera, que no digo yo que quiera, ¿eh?. Pero al menos puedo imaginarlo. Y sobre todo tengo la certeza de que aún puedo hacerme la pregunta: ¿Y yo, qué quiero ser de mayor?
¿Y tú? ¿qué quieres ser tú?

miércoles, 27 de octubre de 2010

Fetichismo


Ya, ya sé que soy muy pesado. Pero es que esta mañana hemos visto por fin la copia en 35mm del corto y he tenido que hacer esfuerzos para no llorar de la emoción. ¡Se ve de maravilla! Y luego me han dado la lata, con el film dentro y... lo primero que he pensado es que nunca había visto nada tan bonito. Puro fetichismo, no digo que no. Y yo ya sabía que era un fetichista, pero no imaginaba que una lata de cine con mi nombre en ella iba a despertar este tipo de emoción. Y quería compartirlo con vosotros. Ojalá podáis mañana venir a verlo al Capitol. Tengo entradas de sobra. Y estaré un rato antes en la puerta para dároslas.

domingo, 24 de octubre de 2010

De ostras, magdalenas y ratauille

¿Recordáis ese momento memorable en la película de Ratatuille, donde el crítico grastronómico amargado que no disfruta desde hace años de un plato de comida se topa de repente con un buen ratatuille y la primera cucharada le transporta de inmediato a su infancia, a los olores y sabores que salían de la cocina de su madre, y recuerda la alegría y el amor que ella le otorgaba? Algo así sentí yo el otro día al probar por primera vez una ostra, sí, en mis 38 años nunca las había probado, fue llevármela a la boca y sentir como me tragaba toda la playa del Orzán, donde pasé todos los veranos de mi infancia y adolescencia. El mar, las algas, las pisadas en la arena, la brisa, el frío de ese agua helada del atlántico, y el mamá, mira lo que hago, y mamá dejame un poco más, y mamá, ¿me puedo bañar ya o cuánto va a durar esta digestión eterna?
Todo eso cabía en una ostra. Treinta años después y en otra ciudad bañada esta vez por el mediterráneo y rodeado de gente del trabajo mientras nos emborrachábamos diseñando la estrategia del día siguiente.
¿Quién iba a imaginar que un viaje de trabajo se iba a convertir por culpa de unas ostras en un viaje a la infancia?
Sé que otros hubieran citado a Proust y sus magdalenas... pero yo pensé en Ratatuille.

Cine

Guillermo ayer se reía de mí porque desde que me conoce siempre me ha escuchado defender apasionadamente el medio en el que trabajo, o sea la tele, incluso me imita porque resulta que tengo un par de muletillas recurrentes y a veces acabo mi discurso diciendo: "...y por eso me dedico a hacer televisión", y ahora llevo unos días siéndole infiel a la tele y trastornado por el cine, de ahí que Guille se ría. Y estoy trastornado porque el jueves vi en pantalla de cine y con una nitidez pasmosa mi corto, mientras lo etalonábamos para pasarlo a 35 milímetros. Estar allí con el etalonador, el director de fotografía en una sala oscura viendo a mis personajes a gran tamaño fue una sensación embriagadora. De repente entendí cuando los profesionales del cine hablan de que es un veneno, una droga, que una vez que la pruebas... ay, ya no la quieres dejar. Yo estaba feliz en la sala y sólo podía pensar: ¿pero por qué no he hecho esto antes?
Juro que nunca escribí ni dirigí este corto pensando en una pantalla de cine, siempre quise que la gente lo viera en el ordenador, en una tele, nunca me imaginé estrenándolo en El Capitol, nunca creí que lo disfrutaría a ese tamaño. Y ahora sólo aguardo con impaciencia a que llegue el jueves, el día del estreno.
Estáis todos invitados.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Fuera de la mina

Por fin los están sacando. Mientras escribo esto creo que ya están fuera ocho o diez mineros. Unos gritan Viva Chile! seguramente porque no tenían tan claro que Chile no les fuera a dejar en la estacada y otros se abrazan a sus familias.
Chile mientras se marca un tanto, y por si no quedaba claro, decide pintar la cápsula del rescate de los colores de su bandera. ¿Os imagináis que llega a ocurrir en España y la cápsula está pintada de rojo y amarillo? Hubiera sido raro, raro...

jueves, 7 de octubre de 2010

Nobel

En plena reunión de trabajo discutiendo y ajustando presupuestos para la nueva serie, enfrascados en números, fechas, equipo... me llega un mensaje de Guille "En el cine hemos estado sentados al lado de un nobel" No entiendo el mensaje y sin que se note le escribo yo uno: ¿De qué hablas? Guille me contesta enseguida. Le han dado el nobel de literatura a Vargas Llosa. Y entonces su primer mensaje cobra sentido. Es verdad, en el cine lo tuvimos sentado a nuestro lado. Sonrío.
Me alegro tanto como si se lo hubieran dado a un familiar mío e interrumpo la reunión para comunícarselo a todos. Y durante al menos treinta segundos dejamos de hablar de fechas, numeros y el presupuesto y celebramos el premio. Y cada uno menciona su novela o sus novelas favoritas del escritor. Yo tengo la mía, pienso en La Fiesta del Chivo. Y digo en voz alta: Por fin, ya era hora de que premiaran a uno de los más grandes. Todos están de acuerdo.

domingo, 3 de octubre de 2010

Comedia romántica

Estoy empezando a barruntar una comedia romántica con un tipo con un pasado monstruoso, o mejor dicho, con un tipo que hizo algo horrible y puntual en su pasado. En el momento actual aún es joven y guapo, pero cuando estuvo en la universidad hizo algo horrible y ahora tiene que vivir con ello. Empieza a enamorarse de una chica y siente la necesidad de ser sincero. Pero sabe que eso le puede alejar de ella completamente.
Lo que hizo en el pasado tuvo consecuencias fatales para otro, provocó su suicidio aunque por supuesto no era algo que él hubiera deseado o pensado.
Esta idea que aún no es ni siquiera una idea, surge en mi cabeza después de leer antes de ayer una noticia en la que un chaval de 19 años de New Jersey se suicida tirándose de un puente porque sus compañeros de universidad lo han grabado con una web cam liándose con otro chico.
La noticia en sí, claro, me pareció terrible, sobre todo porque a día de hoy siga siendo tan traumático que a uno le pillen liándose con alguien del mismo sexo. Seguramente ese mismo chico, que aún estaba en el proceso de aceptar su sexualidad, de haber sido pillado dos o tres años después, hubiera podido vivir con ello, y no habría tenido la necesidad de saltar de un puente. Pero la fatalidad hizo que tal vez lo grabaran teniendo su primera experiencia homosexual y no fuera capaz de lidiar con algo así.
Contar una historia desde el punto de vista del chico suicida me daba un poco de pereza. Ya está más que contado, aunque supongo que nunca está de más denunciar este tipo de situaciones. Pero de repente me interesaba mucho más la vida de los que se han quedado, de lo que han provocado sin pretenderlo ese suicidio. Chavales que han cometido un acto cruel, violando la intimidad de alguien para reírse, para destrozarle su la reputación y eso les lleva a ser inductores de un crimen.
¿Cómo se vive a partir de ahí? ¿Cómo se perdona uno? ¿Es algo que es mejor dejar atrás, en un cajón, o es necesario sufrir una penitencia eterna? Supongo que varios de esos chavales aprenden rápido a dejarlo atrás, el ser humano tiene una capacidad innata para justificar lo injustificable, y para perdonarse o relativizar todo lo malo de lo que es capaz. Esa capacidad nos viene de serie, si no sería imposible aceptar mucho de lo que hacemos. Bien es verdad, que algunos esa capacidad la tienen más desarrollada que otros.
Pero a mí me interesa sobre todo el chico que será mi protagonista de la comedia romántica, alguien que no se puede perdonar, que se encalla en el pasado, y que boicotea todos sus intentos de ser feliz en pareja. Porque cree que no se lo merece. ¿Cómo tiene que ser la chica que le ayude a perdonarse? ¿Y qué puede hacer ella para que él consiga ser feliz? O mejor dicho, ¿hay algo que ella pueda hacer, o es necesario que él se perdone a sí mismo, acepte lo que hizo y a partir de ahí pueda existir una posibilidad de seguir adelante?
Todo se complica si la chica resulta ser la hermana del suicida, claro.

sábado, 2 de octubre de 2010

Sobre la amistad

Rosa Montero escribe:
http://www.elpais.com/articulo/portada/Gracias/elpepusoceps/20100919elpepspor_15/Tes

BURIED

Un hombre vivo y enterrado en un ataúd. Un teléfono móvil. Un lápiz. Un mechero zippo. Una petaca. Una linterna.
Con sólo esos elementos está construida Buried (Enterrado), una de las películas del año.
Es una lección de cine. Es una maravilla.
Angustia, miedo, claustrofobia, emoción, acción, crítica política, y la construcción asombrosa de un personaje con el que empatizas desde el minuto uno.
Todo eso cabe en un ataúd de madera enterrado en medio del desierto.
No os la perdáis.

martes, 28 de septiembre de 2010

Happy ending

Por azares de la vida no vi hasta la semana pasada la película El cónsul de sodoma, biografía de Gil de Biedma. Y por azares de la vida este sábado me encontré con un documental hecho por la sobrina del poeta en el que daba una visión muy distinta, pero complementaria, del ser torturado que dibujaba la película. Fue toda una experiencia comparar versiones. Y entendí el por qué a Marsé le había parecido tan mala la peli, ya que se alejaba mucho de la visión que tenía él de su amigo, aunque sigo sin entender tanta inquina en su crítica despiadada, cómo si sólo fuera posible un punto de vista sobre alguien.
Hay un momento maravilloso en el documental donde una de las hermanas de Jaime Gil de Biedma, ya bastante mayor, lo define así: "Un pelín atormentado era, ¿eh? "
A mí me pareció una manera deliciosa de desmitificar al artista, de convertirlo en humano. Yo, que me siento muy identificado con muchos de sus poemas (lo mismo que le debe pasar a todos los que lo han leído alguna vez) no sé si podría soportar tanta intensidad en mi vida o en un amigo. Para un ratito bien, pero como actitud vital, qué cansado. Y seguro que acabaría diciendo como su hermana, ¿tanta tortura es necesaria?
Pero bien es verdad que gracias a seres que a veces se torturan tanto como él (y digo a veces, porque como él bien escribió siempre quiso ser sobre todo y ante todo feliz. Y estoy convencido de que lo consiguió en más de una época) podemos sentirnos menos ajenos al mundo, menos solos, aunque nuestra sensibilidad no esté tan exhacerbada.
A mí con Gil de Biedma me pasa como con las canciones de Sabina. Depende del momento, pero casi todas acaban hablando de mí.

Happy ending

Aunque la noche, conmigo,
no la duermas ya,
sólo el azar nos dirá
si es definitivo.

Que aunque el gusto nunca más
vuelve a ser el mismo,
en la vida los olvidos
no suelen durar.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Pequeños placeres

Lo mejor de ver la tele un sábado por la tarde noche o un domingo, es cuando Mazinger decide ponerse a mi lado y apoya su cabeza en mi pierna. Yo lo acaricio un rato, tampoco mucho que a veces se me agobia de tanto amor. Aunque también es verdad que en otras ocasiones es él quien lo demanda.
Pero lo mejor, lo mejor de todo es cuando los dos miramos a la pantalla. Descubrí un día sin poder creérmelo que Mazinger se quedaba pillado de la imagen cuando salía un animal grande, tipo oso. Veía cómo movía la cabeza siguiendo al animal. Y luego llegaron los programas de perros o con perros. Mientras yo aprendo como educar a un perro, con el programa de Cesar Millán o con el de Malas pulgas de Cuatro, y descubro lo nefasto que soy como líder de la manada, Mazinger no pierde detalle de todo lo que hacen los de su raza.
Y no sé por qué pero compartir esos momentos televisivos con mi perro me llena de paz.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Dos meses antes

David Seymour sin saberlo retrata a Lorca dos meses antes de morir. Y la fotografía se descubre setenta y tantos años después. No puedo dejar de mirar esa foto que hoy publica El País en su portada. No sé, de repente me da ganas de decirle al señor de la foto (tiene más o menos mi edad) que se aleje ese verano de España, que la cosa aún no ha empezado pero pinta mal, y para él pinta mucho peor. Que se vaya a Nueva York, esa ciudad que él homenajeó en sus poemas, o tal vez a París, o a Londres. Pero que se vaya de España, que ese verano todo se complica, mucho. Demasiado.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Brandon Flowers

Escucho el nuevo cd de Brandon Flowers, el cantante de The Killers y me muero de envidia por ese nombre tan chulo que tiene. Y me da ganas de empezar a firmar así mis guiones: Brandon Flowers. Claro que tendría que cambiar el nombre de pila tal vez, basicamente para que no me denunciara por usurpador. ¿Marlon Flowers? ¿Brendan Flowers?
Quiero escribir guiones como sus canciones. Alegres, con fuerza y vitalidad. Lo mejor para un sábado resacoso.
Ay... ¿por qué bebí tanto anoche...?

http://www.youtube.com/watch?v=5AhU12zC8fc&ob=av2e

Egolatría

Susana, mi partenaire en el nuevo proyecto de serie que por fin hemos arrancado, me cuenta que está leyendo un libro sobre guionistas en los que hablan sobre sus cuitas y anécdotas de profesión. Y uno de ellos se autodefine (y hace esa definición extensible a los demás guionistas) como un ególatra con baja autoestima.
Tan pronto Susana me lo cuenta yo estallo en una carcajada. Me parece una definición perfecta. Eso somos. Una pura contradicción, ¿cómo partiendo del Yo más gordo, del Yo que crea, del Yo demiurgo, nos queremos luego tan poco?
Pero creo que es completamente necesario ser ególatra y a la vez tener una baja autoestima para poder trabajar en este negocio. La egolatría te da la fuerza para crear y para creerte que lo que cuentas le puede interesar a alguien, y la baja autoestima, bueno, esa es necesaria para aceptar el papel de secundón al que te relegan una vez que el guión está terminado. Si nos quisiéramos tanto como un actor, o como un director, o un productor, nunca aceptaríamos desaparecer detrás y después del guión.
A mí a veces la baja autoestima no me funciona del todo bien y me niego a desaparecer... ¿Llevará eso mis pasos hacia otro lado algún día?

viernes, 3 de septiembre de 2010

Fragmentos

"Ella se llamaba Marlene. Hasta hace tres meses habría escrito: se llama Marlene. Hoy se llamaba. Despues de cinco años de presente sin futuro, por fin me he resignado al pretérito perfecto". Leo Leiker


"Tú eres de esos hombres que sólo pueden interesarse por una mujer al principio y al final: cuando quieren consquistarla y poco antes de perderla definitivamente. El tiempo intermedio-también llamado convivencia- te resulta demasiado aburrido o demasiado agotador, o ambas cosas, ¿verdad?". Emmi Rothner.


He aquí dos fragmentos de las conversaciones que mantienen por mail los protagonistas de Contra el viento del norte.

Contra el viento del norte

A veces ocurre. A veces llega septiembre de una manera rotunda, precisa, perfecta, como de libro. La temperatura baja de repente 10 grados y las calles se llenan de toda esa gente que faltaba en agosto, y de nuevo los chavales entrando en clase, los coches aullando impacientes con sus pitidos y frenazos, y aunque ya no estreno libros de texto aún me parece oler esa novedad de tinta recién impresa en cada novela que abro, y eso que ninguna huele como olían los libros que recién comprábamos en septiembre una semana antes de empezar las clases. Entonces había que disimular las ganas de arrancar el curso. Estaba mal visto, pero casi todos nos moríamos de ganas de acabar con ese verano eterno y ya a final de agosto soporífero.
Ayer abrí una novela que Jesús me había recomendado a principios de verano, pero ha tenido que llegar septiembre para que yo me topara con ella en La casa del libro. Contra el viento del norte, así se titula, y el autor es un alemán que desconocía, Daniel Glattauer, y que desde ya lo subo a los altares donde también tengo a Julian Barnes, Martin Amis, Irving... y un centenar más.
Cito a Barnes porque desde su Hablando del asunto y la segunda parte, Amor, etcétera, no me había sentido tan impresionado, tan identificado con una historia de amor y de seducción. Contra el viento es incisiva, divertida, actual e inteligente hasta unos niveles dificiles de superar.
Es una novela epistolar moderna, un cruce de mails de dos desconocidos que a base de réplicas divertidas e inteligentes poco a poco se van enamorando. Y en la historia cabe el torbellino, los celos, la seducción más erótica, y también caben todos los estados de ánimo posibles entre dos desconocidos que nunca se encuentran. Sólo se imaginan y se desean.
Es magnífica. Es trepidante. Es un placer. Es una lectura perfecta para este septiembre que ha arrancado tan otoñal y preciso.

martes, 31 de agosto de 2010

Madrid

Si tenéis 10 minutos... No os perdáis este video.
Madrid.

http://vimeo.com/12132621

domingo, 29 de agosto de 2010

Viudas de vivos

Supongo que hay algo peor que ser la viuda de un muerto, ser la viuda de un enterrado con vida. Estos días no puedo dejar de pensar en esos mineros atrapados bajo toneladas de piedra que se comunican con el exterior con apenas un cordón umbilical, por el que también les suministran comida. ¿Cuánto tiempo puede aguantar un ser humano encerrado en un zulo de piedra? ¿Y cómo ese encierro puede afectar a las vidas de los de afuera?
La pesadilla que estarán viviendo esos mineros es dificil de imaginar, pero sin embargo no puedo evitar fantasear sobre la vida de sus familiares, y sobre todo de sus esposas. Y sin querer me vienen argumentos a la cabeza. Imagino que la situación se alarga meses, o años. Y como esas esposas esperan y desesperan, y como a lo largo de los meses alguna empieza a fantasear con enviarle comida envenenada para acabar de una vez con ese estado letárgico, como de hombres en coma, pero que sí pueden hablar y comunicarse. O de mujeres que fielmente acuden a hablar con ellos una vez al día, y a la vez empiezan a hacer su vida sin ellos, tal vez con el hermano de su marido, en el caso de una esposa joven que se casó muy enamorada, pero ya no puede seguir aguantando esa situación. Ella se casó con un vivo, no con un zombie. Y en su cuñado empieza a encontrar algo más que apoyo y un hombro en el que llorar... O de otras que tal vez hicieron una boda medio de conveniencia con un minero mayor, y de repente aparece el hijo joven de este y ella no puede evitar sentirse atraída por él, pero sabe que no, que no puede ser. Y a la vez sabe que acabará cayendo en esa tentación, que es inevitable. Y cómo el pueblo las pone en un altar, las mima, las cuida, pero también las vigila y las juzga, al igual que a esas mujeres de terroristas del IRA, que mientras sus maridos están en prisión ellas tienen el apoyo de la comunidad, pero también mil ojos que las observan. No hay mayor pecado que ser infiel a un marido terrorista en la cárcel, no hay mayor pecado, supongo, que olvidarte de que tu marido está encerrado en una mina. Pero la vida sigue. ¿O no?
Ojalá los mineros salgan pronto. Ojalá nadie tenga que vivir esta película que me estoy montando en mi cabeza.
Adolfo, esta entrada es una respuesta a tu comentario sobre cómo surgen las historias, o de dónde surgen. A veces del periódico, a veces de una herida, a veces de un deseo, a veces de una imagen.

viernes, 27 de agosto de 2010

Más piscinas

Os contaba dos entradas de blog atrás que este estaba siendo un verano piscinero, y que las mejores cosas me han pasado al lado del agua azul y transparente de una piscina pública o privada. El otro día en mi pueblo volví a recordar mis tardes eternas de adolescente al olor del cloro y de las cremas solares. Esta vez iba con un amigo (de los pocos que han quedado de esa época adolescente) y sus dos hijas. Mi amigo mientras untaba de protección 50 el cuerpo de su niña de un año, un torbellino de energía y felicidad, vigilaba sin perder detalle las zambullidas de la mayor y a la vez hablaba conmigo. Esa es la capacidad que tienen los padres, de estar a tres cosas como si fuera lo más normal del mundo. Y en ese momento, o un poco más tarde, qué más da, llegó su mujer, con la que media hora antes había mantenido un intercambio de palabras típico de matrimonio con niños pequeños, que si has cogido los pañales, que si no hables alto que la vas a despertar, que tú qué vas a hacer en casa, si todo lo hago yo... Y de repente mientras ella caminaba sobre el cesped con un vestido veraniego, mi amigo la contempló y me dijo: "Mírala, cada año que pasa está más guapa".

Supongo que no hay más secreto para que un matrimonio aguante biberones, pañales y tormentas.

Y ella entonces llegó hasta nosotros y le increpó: "¿Pero aún no le has puesto el pañal para bañarse? La habrás untado bien de protector, ¿verdad?"

Y yo no le dejé contestar a él y me adelanté: "Sí, la ha untado de la cabeza a los pies, sin perder detalle y sin que la niña se quejara. No sé cómo lo hace"

Ella sonrió y le dio un beso a la cabeza. "Si es que es más mono"

Esa noche encasquetaron a las niñas con los abuelos y pudieron salir después de un año enclaustrados. Nos emborrachamos, claro. Y ellos podían estar a tres cosas a la vez: a la conversación, al camarero, a... lo que hiciera falta.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Escribir

Lo mejor de escribir es la capacidad de convertir en historias o en personajes todo lo bueno y malo que te pasa. La posibilidad de aprovechar todo lo que te ocurre. Sentir que nada es en vano. Y que sobre todo cuando metes la pata hasta el fondo y te equivocas y haces daño, saber que además de aprender de la experiencia, puedes utilizarla para enriquecer tus historias, para comprender mejor a tus personajes, sobre todo a los malvados. Un grano de arena en tu vida real se puede convertir en un desierto en la ficción. Pero para construir ese desierto ficticio siempre hace falta ese grano real.

Por eso cuando meto la pata, cuando el remordimiento no me deja dormir, pienso, al menos este grano de arena se convertirá en un desierto de oro.

Escribir no es más que reciclar.

Y ahora mismo estoy creando a Frankestein, llamadme Mary Shelley.

Piscinas y tinto de verano

Este ha sido un verano lleno de piscinas y tinto de verano La Casera. Piscinas públicas y privadas, piscinas de cloro y de agua salada, piscinas para tomar el sol, para emborracharse, para nadar, o para darse nada más que un chapuzón. Piscinas para bañarse en la intimidad y el fresquito de la noche. Piscinas para estar rodeado de amigos y hasta con una canoa. Piscinas para sentirse millonario sin serlo. Y para recordar aquella frase de Truman Capote: lo mejor no es ser rico, es tener amigos que lo son. Los amigos de los ricos son los que verdaderamente disfrutan la fortuna de aquellos, demasiado ocupados haciendo dinero.
Yo confieso que ha sido un verano intenso y disfrutón. Lleno de cloro y sal y tinto de verano. Pero el descubrimiento ha sido el tinto. Otros años presumí de gin tonics con pepino, y cocteles estupendos, este verano no. Ha sido de la bebida más barata y burbujeante de la historia: Vino con gaseosa. Pocas calorías y apenas te coloca.
Han pasado tantas cosas este verano. No todas buenas. No todas.
Pero aquí seguimos, a veces las heridas de guerra dejan unas cicatrices bien hermosas. A veces no.
Seguiremos bebiendo tinto con casera. Aún queda algo de verano por delante. Dejaremos al aire las heridas para que acaben cicatrizando.
Ah, entre lo mejor del verano está que voy a ser tío. Tengo una ecografía en la nevera que lo atestigua.

Abandono

No ha sido un abandono. Han sido sólo unas vacaciones. Yo no las he tenido, pero el blog sí.
Y ya estamos de vuelta. Al igual que todos vuelven o están volviendo a casa, el blog también. Tengo tanto que contar, un mes y medio da para mucho, que no sé muy bien por donde empezar.
Por una imagen tal vez, nada metafórica, qué conste.
Ayer, con mi mochila, rumbo a la piscina de un amigo y buscando desesperadamente un estanco (me habían pedido un paquete de malboro light) o un bar abierto en este mes cerrado por vacaciones, me topé con una niña china, de unos 5 años, sentada a las puertas del negocio de ultramarinos de sus padres, hacía burbujas con el típico juguete que sirve para ello, y mientras contemplaba las burbujas y soplaba haciendo más, decía de manera cansina y monótona: Me aburro, me aburro, me aburro.
Ay, la de veranos siendo niño que yo sentí lo mismo.
He de decir que ya no soy un niño y que este verano ha sido de todo menos aburrido.
Seguiremos contando.

martes, 13 de julio de 2010

La vida es corta

Roberto Pérez ha escrito una crítica elogiosa, muy en su línea, ya que es un tipo que se caracteriza por ser la mar de generoso, en el blog que lleva en Fotogramas. Aquí os dejo el enlace:

http://www.fotogramas.es/Blogs/La-vida-es-corta/Primer-vistazo-Un-servicio-especial-de-Carlos-Montero


Muchas gracias, Roberto.

lunes, 28 de junio de 2010

Júbilo

El júbilo del que se jubila. He aquí Miguel Ríos dando una lección de cómo jubilarse desde la dignidad y la alegría.
http://www.elpais.com/videos/cultura/Bye/bye/Rios/elpepucul/20100628elpepucul_2/Ves/

sábado, 26 de junio de 2010

Brisa

Una brisa agradable se cuela por los balcones. Es sábado por la tarde. Empiezo a añorar la arena bajo mis pies, una cerveza helada en alguna terraza que huela a mar, la alegría de los cuerpos casi desnudos, la sensación de no tener nada que hacer, como mucho alguna lectura intrascendente, un best seller o el cuore también vale, y que la única decisión por tomar sea la de acertar con el restaurante para la cena. Boquerones, chopitos, salmorejo, sangría ¿por qué no?. Y luego que el olor del whisky o de la ginebra se mezcle con el del after sun.
Desde este sábado malasañero suspiro por un verano que no sé si tendré.
Habrá que hacer algo para que ocurra.

viernes, 25 de junio de 2010

Azafatas

Hace años leí una entrevista a Eros Ramazzotti en la que venía a decir que a él le hubiera gustado triunfar con otro tipo de música y no con sus baladas románticas. Esa confesión me enterneció y le pillé cariño instantáneo al músico. Desde entonces siempre que lo veo en algún video clip me lo imagino encerrado en un éxito que él siempre quiso de otro modo.
Dándole vueltas a varias ideas, le propuse a mi productora crear una historia ficticia en la que la protagonista fuera una azafata del 1,2,3 a mediados de los 80. Me gustaba la idea de crear un personaje de una chica muy atractiva que estuviera viviendo de manera intensa esos años locos en Madrid, que fuera musa de algún artista marginal, que hubiera intentado publicar sin éxito un par de cuentos o novelas cortas, que hubiera probado con la fotografía coloreada, aunque sin el talento de Ouka Lele, y que también hubiera sido protagonista de varios cortos de videocreación. Vamos, una chica con inquietudes artísticas y creativas, pero por aquello de que no llega a fin de mes y de que está como un queso pues se acaba presentando a un casting del 1,2, 3 y Chicho Ibáñez se queda enseguida fascinado por ella y la contrata.
Desde el primer programa ella se hace famosa, y consigue el éxito que le hubiera gustado conseguir por otros medios. De repente está en las listas vips de todas las discotecas y le llegan invitaciones para todos los saraos en los que antes estuvo vedada. Y todo por lucir una minifalda y saber decir con una sonrisa: "7 respuestas acertadas a 25 pesetas cada una..." La vida y sus paradojas. Mientras, se ve enredada en una trama con unas fotos medio porno, que hacen que su trabajo de azafata, ese trabajo que nunca quiso, peligre. Y de repente, ella, tan vanguardista, tan artista marginal, no quiere perderlo y está dispuesta a lo que sea para conservarlo...
A mi jefe la idea no le gustó demasiado, entre otras cosas porque él trabajó mano a mano con Chicho en el 1, 2, 3 y no quería ficcionar algo que él conocía tan bien. Pensaba que sería una traición a Chicho y tal vez no le faltara razón. Yo no podría escribir una película sobre mis amigos sin sentir también que les estoy traicionando un poco.
Eso sí, esa idea sirvió para que mi jefe abriera el cajón de la nostalgia y nos empezara a contar anécdotas increíbles del trabajo con Chicho. Ese hombre sí que tiene una película, sin necesidad de acudir a azafatas con el síndrome de Ramazzotti.
Y una vez más me di cuenta que la realidad le da mil vueltas a la ficción. Sobre todo, y sobre todo últimamente, a mi ficción.
¿Seré yo también Ramazzotti? ¿O azafata inventada del 1,2,3?

Rayos y truenos

El miércoles por la noche nos reíamos en casa viendo un capítulo de La que se avecina. En un momento genial los vecinos más disparatados del bloque robaban la antena de la tdt, una antena parabólica y un pararrayos a los del bloque del al lado. En el camino a casa uno de ellos miraba a los que portaban la antena parabólica y el pararrayos y decía algo así, como: "Coño, si parecéis Sancho Panza y Don Quijote." Y tenía razón. Poco después un vecino del bloque en el que habían robado, recupera el pararrayos con la mala suerte de que estalla una tormenta y un rayo le alcanza dejándole frito.
Ayer por la noche estábamos tomando algo en La Sueca y una tormenta de dimensiones bíblicas hizo caer miles de litros de agua, cientos de rayos y dejó sin luz las calles. Yo había dejado uno de los balcones abiertos y temía que Mazinger estuviera muerto de miedo por tanto trueno relampagueante, y también que el agua se estuviera colando a raudales sobre mi parqué super caro. Pero claro, con la que estaba cayendo tampoco nos atrevíamos a dejar el bar. Maribel, estupenda camarera, que siempre nos enseña las tetas si estamos aburridos o si la aburrida es ella, solucionó nuestra congoja: Llevaos uno de estos paraguas, lleva aquí meses y nadie lo reclama.
Era un paraguas enorme, feo, y con un mango que parecía una enredadera. Pero sirvió para protegernos de la lluvia. Eso sí, con tanto rayo cercano como estaba cayendo, yo no dejaba de pensar en el vecino chamuscado de La que se avecina y en que nosotros podíamos ser los siguientes en morir alcanzados por un relámpago. Recordándolo no dejamos de reirnos. Y yo en medio de la lluvia me puse a alabar algunas series españolas, y el talento infinito de Alberto Caballero, creador de la grandísima Aquí no hay quien viva. Y en ese momento me dije a mí mismo, mañana lo escribo en el blog. Ya está bien de poner siempre por las nubes las series americanas, hombre. Además en todos los años que llevo adorándolos ninguna de esas series me había regalado un momento con Don Quijote y Sancho Panza.
Llegamos a casa sanos y salvos. Y bastante secos. El agua no había llegado al parqué y Mazinger nos recibió contento y aliviado.

miércoles, 16 de junio de 2010

38=28

Si los 60 son los nuevos 50, si los 50 son los nuevos 40, ¿serán los 38 años los nuevos 28? De ser así hoy cumplo 28. Y de repente la vida se ve mejor habiéndote regalado diez añitos más para disfrutar, para sufrir, para desear, para anhelar, para amar, para beber, para soñar, para crecer, para adelgazar, para sentir, para fracasar, para compartir, para despotricar, para ver cine, para hacer nuevos amigos, para cenar, para escribir, para emprender nuevos proyectos, para volver a pagar gimnasio y no ir, para viajar, para leer, para reír...
y en definitiva, para vivir.
10 años más. Eso es lo que me acabo de regalar.

miércoles, 9 de junio de 2010

Se fue la luz

Estaba escribiendo una entrada en el blog sobre el anuncio en la que un chico mientras compra cerveza va recibiendo las llamadas de teléfono de sus amigos, de su novia y por último de su padre, para que vea el partido del mundial con ellos, cuando de repente se fue la luz en el barrio y todo lo escrito se borró. Yo quería hablar sobre ese padre solitario que llama al chico y le invita a que comparta ese momento histórico con él, y como el hijo acepta. Yo quería hablar sobre ese padre que está solo y me preguntaba la razón de su soledad. ¿Divorciado? ¿Viudo? Decidía que estaba viudo porque tanto en las series (españolas) como en la publicidad, aún nos movemos por tópicos y un hombre no se divorcia de su esposa porque ella le haya engañado, generalmente es al revés, se divorcia porque él se ha ido con una más joven. Así que ese padre se sentiría culpable y no llamaría al hijo. Sin embargo un viudo sí es capaz de reclamar ayuda o compañía a su hijo. Y lo más importante, sólo un hijo cambiaría la opción de ver el partido con sus amigos o con su novia, por verlo con su padre si este realmente acabara de enviudar. ¿O no? O a lo mejor no, a lo mejor el hijo es tan buen hijo, que sólo con la llamada del padre, decide dejarlo todo e ir. Pero yo creo que ni la publicidad es tan engañosa, aunque se siga moviendo con tópicos. (Me encantan los anuncios que con tan poco dicen tanto)

Ya os digo iba a hablar de todo eso, pero se fue la luz. Y cuando volvió ya no me apetecía hablar de todo eso. Me daba pereza y decidí ver un capítulo de United States of Tara. El capítulo doce de la segunda temporada. Y ahí descubrí, en el final del capítulo, una de las declaraciones de amor más bonitas y sorprendentes que he visto en mucho tiempo. El marido de la protagonista, que tiene un trastorno de personalidades, se acaba declarando a todos sus alter egos. No hay nada como crear una serie que se aleje del tópico, para poder escribir algo tan original y brillante.

lunes, 31 de mayo de 2010

El final


Esta tarde, si nada se tuerce, haremos la mezcla final del corto y con un poco de suerte en dos o tres días tendré ya en mis manos la copia definitiva. En este año que está siendo tan raro para mí, donde empiezo mil proyectos que se van frustrando, (cruzo los dedos para que no se frustre el último en el que estoy trabajando), he tenido al menos la insensatez de haber hecho el corto. No sé cuánto gustará, si mucho, si poco, si nada. A mí me gusta, aunque si lo rodara hoy otra vez lo haría mucho mejor. Pero estoy muy orgulloso de haberlo realizado, de algunas decisiones que tomé y de la gente del equipo de la que Miguel me rodeó. Y de haber llegado al final, sobre todo ya digo, en una época en la que me estoy quedando con todo lo demás a medias.
Así que pronto os pasaré un link donde lo podréis ver, y a lo mejor también hago un mini estreno para que los que quieran puedan venir a celebrarlo con el equipo.
Hay proyectos que nacen de sitios muy raros. El guión nació de un atracón que me di leyendo la tercera entrega de Millenium, y el corto arrancó una tarde en la que le dije a Yolanda y a Eva, las mejores directoras de casting que me he podido encontrar, que tenía por ahí un guión y que si conseguía a los actores adecuados me lanzaba a dirigirlo. Eva y Yolanda lo leyeron, les entusiasmó (ellas siempre tan entusiastas) y a la semana me dijeron: Oye, que Mario Casas quiere hacerlo. Y luego apareció Cristian (en la foto) y luego Alex.
Así que con ese "Mario Casas quiere hacerlo", me lancé a la piscina. Para eso conté con la ayuda inestimable de Miguel. Le dije, si tú me haces la dirección de producción, lo organizas todo y tiras de mí hasta el final, lo hago. Y ha tirado de mí hasta el final.
Hoy es el final.

jueves, 27 de mayo de 2010

David Trueba

Ya sé que puedo parecer tonto en este blog porque siempre estoy hablando bien de películas, series, directores, guionistas... Incluso cuando hablo de política procuro no encender demasiado la mecha del mal rollo. Pero es que este blog nació con vocación perruna, quería que fuera como un paseo de los que doy tres veces al día con Mazinger. Casi siempre placenteros. En esa hora y media que dedico a pasear al perro desconecto de los problemas y valoro lo positivo que hay en mi vida y en la vida. No digo que en el blog haga exactamente lo mismo, pero casi.
Todo este preámbulo para hablar bien esta vez de David Trueba. ¿Seguís sus artículos de televisión de lunes a viernes en El País? Yo procuro hacerlo diariamente mientras desayuno mis cereales o un croissant de semillas (como el de hoy) y hay días que cuando acabo de leerlo me entran ganas de aplaudir. Como tengo un amigo en común, muchas veces le bombardeo a mensajes para transmitirle mi entusiasmo.
Hoy también le he mandado un mensaje. Porque el artículo que ha escrito esta mañana es una pequeña joya. ¿Cómo puede decir tantas cosas y tan interesantes en tan poco espacio? Siempre envidié de David su discurso, es un tipo ameno, claro y con una brillantez expositiva que quita el hipo. Y como escritor de novelas me gustó desde la primera. Ahora como articulista es capaz de resumir en una frase, la última, todo lo que yo siento con la serie Perdidos: "Quizá Lost tuvo el único final posible: cuando la montaña rusa toca el suelo, tu pelo está revuelto, pero no tu alma."

http://www.elpais.com/articulo/Pantallas/Encontrados/elpepirtv/20100527elpepirtv_2/Tes

miércoles, 26 de mayo de 2010

Lost

Ayer hablé de política para no hablar de Perdidos. Demasiadas páginas se dedicaban ya a ello. Pero dejadme hoy unirme al ruido mediático con una sola idea sobre la serie. Para mí lo mejor y lo peor de Lost es que ha convertido al guionista en estrella. Nunca antes se había hablado tanto de los guionistas. Quizás en España, mis amigos Javi Holgado y Carlos Vila lo habían conseguido con Motivos personales. Como si hasta ahora el público aún creyera que los actores inventaban sus palabras y se dejaban llevar por situaciones y conflictos que nadie hubiera creado. Los guionistas de Lost con sus piruetas inteligentes, a veces abusivas, a veces brillantísimas, (al igual que aquí Javi y Carlos) consiguieron hacerse notar de tal manera, que desde el lunes, son las personas más odiadas o más queridas del planeta.
Así que desde aquí darles las gracias a los guionistas de Lost por haber situado al resto de guionistas en el mapa.

martes, 25 de mayo de 2010

Política

La otra noche en una cena hablábamos de política. Así, como se habla en las cenas, con una o dos copas de vino, con la confianza de poder soltar alguna burrada porque se está entre amigos y sabiendo que nadie que se dedique a la política te está escuchando. Yo vine a decir que las personas de izquierdas sufren o sufrimos menos los gobiernos de derechas, que las personas de derechas sufren los gobiernos de izquierdas. Me explico, los de derechas con cada gobierno de izquierdas se han tenido que tragar, como poco, la ley del divorcio, la ley del aborto y luego la ley del matrimonio homosexual. Y una subida de impuestos. Y los de izquierdas cuando ha gobernado la derecha aunque no hemos visto ningún progreso, o casi ninguno, en materia de legislación social, tampoco hemos sufrido ningún recorte. Y tampoco demasiadas subidas de impuestos. Si algo caracteriza a los gobiernos de derechas es su lado práctico, y para qué van a tocar unas leyes de las que luego también se benefician. Y si además alguien afín le echa en cara alguna de esas leyes, con decir que ellos no fueron, arreglado.
Yo sacaba a colación esta teoría mía, ya digo, con dos copas de vino, porque quería expresar mi negativa a volver a votar a Zapatero, al que seguiré agradeciendo muchas cosas, y sobre todos sus primeros años de gobierno, pero no estos últimos. Ya sé que él no ha provocado la crisis, ya sé que está en un atolladero dificil de salir. Pero también sé que hay dirigentes que sirven para gobernar en épocas de paz o de tranquilidad y otros que son necesarios cuando vienen mal dadas. ¿Y entonces a quién vas a votar?, me preguntaron, ¿a Rajoy? Y la verdad es que tampoco me veo votando a Rajoy aunque no me importaría darle de vez en cuando mi voto a la derecha. Creo que la alternancia política es de las mejores cosas que le puede pasar a la democracia y al país. Votaría sin miedo a Gallardón. Alguien que ha sido capaz de convertir el vertedero del Manzanares en un río con jardín, ¿qué queréis que os diga? merece mi simpatía. ¿Qué no podría hacer con el vertedero en el que estamos todos metidos ahora mismo?

miércoles, 19 de mayo de 2010

Volver

Ayer volví a mi facultad. Hacía como 12 años que no la pisaba. Hasta les ha dado tiempo a construir un nuevo edificio anexo al antiguo. Allí es donde yo tenía que dar una conferencia. Y la di, claro. Estuve un poco torpe al principio, algo nervioso, balbuceante, me metí en más de un jardín, pero poco a poco fui cogiendo confianza y creo que salí más o menos bien parado del asunto.
Tenía que hablar de los jóvenes como protagonistas de las series, y enfocarlo hacia los temas sociales. Así que empecé diciendo una burrada: todo lo que me huele a social me suena a coñazo. Y continué soltando más burradas a manera de consejos. Les dije a los jóvenes guionistas: copiad, copiad, y copiad. No os canséis de copiar. Sólo copiando a los grandes y a los que os gustan conseguiréis ser originales.
Sabía que con esas dos burradas les despertarían. Y así fue. El debate posterior fue fluído e intenso. Y así como con los otros conferenciantes los estudiantes estaban tímidos a mí me asediaron a preguntas.
Después de soltar la burrada de que copiaran, maticé. Les dije que había que copiar las estructuras, para después trastocarlas ligeramente. Y les puse de ejemplo Física o Química y como yo había copiado mucho de Anatomía de Grey. Sobre todo la idea de unos jóvenes inexpertos que se enfrentan a su primer trabajo. Pero en el momento que yo cambiaba bisturís por tiza y pizarra, o sea, doctores por profesores, ya la copia se transformaba en otra cosa.
Después de mi charla, vinieron los directores y guionistas de esa película preciosa que se llama Yo también. Y se apropiaron de casi todas mis burradas, para matizarlas o incluso para oponerse a ellas. Lógico. Uno de ellos dijo que lo peor que podía hacer un cineasta era copiar. Que ellos recomendaban justo lo opuesto. Yo me callé, no era cuestión de establecer ahí un debate a tres bandas.
Pero luego revisando por la tarde su película, no pude evitar sonreír. Ellos de alguna manera en la construcción del guión de su película habían seguido a pies juntillas mi consejo. Habían copiado una estructura clásica de comedia romántica, chico conoce chica, se enamora y trata de conseguirla. Y habían cambiado una de las variables, el chico enamorado tiene síndrome de down. Y eso hace que la película se convierta en una pequeña joya. Si no la habéis visto os la recomiendo. Preciosa.
Así que curiosamente aunque a los estudiantes les estábamos aconsejando cosas opuestas, en realidad nuestras posturas estaban mucho más cerca de lo que parecía.
Yo odio la copia. Pero sí creo que forma parte del proceso creador. Y un gran apoyo para todos los que nos enfrentamos a la pantalla en blanco. ¿No sería absurdo e inoperativo despreciar casi un siglo de lenguaje fílmico? ¿y cinco de literatura moderna? A mí además me parece un trampolín maravilloso del que impulsarse y dejar volar así la imaginación.

martes, 18 de mayo de 2010

Marta y Paco


Ahora estarán disfrutando su Honey Moon en NY. Espero que paseen su recién estrenado matrimonio, aunque casados ya llevaban mucho, por todas las calles de la City.
Y sí, para los que tengáis dudas, a mí me preguntaron: ¿Y tú para cuándo?
Yo prometo volver a pasear también por las calles de NY. Algo es algo, ¿no?

miércoles, 12 de mayo de 2010

Días de boda

Mayo suele ser un mes en el que se casa la gente. Esto al parecer es algo que todos sabían menos yo y no será porque no haya asistido a bodas, la mayoría de las veces trabajando como fotógrafo, muy pocas de invitado. Casi todos mis amigos han tenido la delicadeza de no casarse y eso que nos hemos ahorrado, en borracheras, regalos, discursos, despedidas de soltero... Algunos lo han hecho, Marcos y Elena, Jesús y Joaquín, y a pesar de lo reticente que soy yo para eso de la celebración de las uniones maritales, luego ambas las disfruté como un enano. Ahora le toca el turno a mi hermana y a Paco. Como decía una amiga, qué cosas, a la edad a la que otros se empiezan a separar, va tu hermana y decide casarse. Siempre a contracorriente, debe ser cosa de familia.

El otro día, revisando desde la nitidez absoluta del blue ray la peli de Sexo en Nueva York, a Carrie Bradshow, interpretada a la perfección por Sarah Jesica Parker, le decían que una se podía vestir de novia con dignidad hasta los 40. Más tarde se hacía el ridículo. Aunque yo no estoy de acuerdo con semejante afirmación. Lolita también se casa un día de estos, pasa de los cuarenta y seguro que estará mucho más guapa que cuando se casó la primera vez. Lo ridículo es no atreverse a hacer lo que a uno le apetece hacer por miedo al ridículo. En la de Lolita faltará Lola Flores, eso sí, para repetir aquello de: si me queréis, irse. Ah, impagable.

Así que aunque mi hermana se casa antes de los cuarenta, no sé si siguiendo los consejos de la gurú neoyorkina, yo sé que el vestido le sentará estupendamente y aunque hubiera esperado a la edad de Lolita, también. Yo pienso esperar mucho más allá de la edad de Lolita. Mucho más allá. Hasta el infinito. Y el que no lo crea, que apueste.

El sábado seguro que me toca aguantar con resignación la maldita pregunta, ¿y tú para cuándo? Es lo que tiene ser el hermano mellizo de la novia. Sonreiré, beberé champán y seguiré bebiendo. O a lo mejor me canso de la preguntita y me adueño de la frase de Lola Flores: si me queréis, irse.

A pesar de estar sufriendo con la anticipación de la pregunta y de que me toque ser el fotógrafo, voy ilusionado a la boda, y casi estrenando L. Será el primer viaje largo que haga con el coche. Y si a alguien le parece tardío eso de llegar casi a los cuarenta soltero, ¿qué me decís de sacarse el carnet a los 37 y vivir como una aventura un viaje de 500 km por una apacible autovía?

martes, 4 de mayo de 2010

El rayo azul

He caído fulminado por el rayo azul. Me he vuelto creyente. Me he unido al club. ¿Pero cómo no hacerlo con ese nombre? Qué maravilla cuando en un mundo de siglas, CD, DVD, aparece alguien y decide que el nuevo aparato no se va a llamar ni IPHONE ni IPAD, y tira de la poesía y tal vez de su cultura cinematográfica, (¿un homenaje al Rayo Verde de Rhomer?) y bautiza un reproductor de HD con el nombre de Blue Ray.
Llevo unos días sumergido en el poder magnético de ese rayo nítido. Atrapado por tanta definición. Recogido en casa paladeando cada imagen perfecta, cada poro en la piel, cada mancha en la pared (porque con el blue ray se ve todo. Pobres actrices, ¿cómo no van a operarse si ahora cada arruga por pequeña que sea queda patente con el blue ray?)
Aún sólo tengo ocho películas (son extremadamente caras, lástima) la mar de eclécticas, de Los Gremlis, a Fanny y Alexander, pasando por Kika. Siempre he tenido un gusto raro con el cine. Aunque lo de Kika no tiene nombre, vaya disparate de película. Esta tarde creo que me sumergiré en Bergman. Cuatro horas de alta definición viendo una obra maestra. Esto es casi casi más placentero que una buena manzana.
Oh, rayo azul. Gracias.

Haiti

Si algo tienen de bueno las tragedias es que sacan lo mejor de uno. Todos los voluntarios, bomberos, médicos, enfermeros... que sin pensarlo se fueron a Haiti desde cualquier parte del mundo a ayudar. Todos los gestos de solidaridad, donaciones, rezos, ayuda estratégica y logística... Evidentemente nada de esto puede paliar la tragedia de más de doscientos mil muertos, de tanto huérfano, de tanta hambre. Pero supongo que ayuda.
Desde la música gente dispar y de la mano de Carlos Jean, han colaborado en esta canción para poner un granito de esperanza y ayudar a Haiti. A mí me suelen repatear bastante estas canciones solidarias, sobre todo por lo pobres y obvias que suelen ser. Pero esta de alguna manera me ha calado. Y ver en la misma canción a Najwa, a Alejandro Sanz, o a Manu Chao, no deja de tener su punto.

http://www.youtube.com/watch?v=13Z-KuCUn9A&feature=player_embedded#!

viernes, 23 de abril de 2010

Sant Jordi

Hoy me han regalado un libro y una rosa.
Es la primera vez.
Y he comido una manzana rica.

miércoles, 21 de abril de 2010

Manzanas

No hay mayor placer que el inesperado. Cuando le das un mordisco a una manzana y de repente está en su punto de maduración, tiene un sabor perfecto, tanto que sabe a recién cogida del árbol. Es jugosa, carnosa, dulce con un toque ácido y fresco. Al segundo mordisco ya sabes que no comerás otra igual en meses, o tal vez años. Y entonces te sientes afortunado porque te haya tocado a ti el premio gordo. Y la disfrutas sabiendo que ese día ya ha merecido la pena, pocos han tenido la suerte que tú estás teniendo en ese momento. Pero a la vez sabes que a cada mordisco estas más cerca del final, y que el placer y la dicha terminarán.Y eso te hace saborearla más. Porque todo lo efímero sabe mejor. Como un día de primavera soleado en una semana lluviosa. ¿Acaso no se disfruta el doble?
Otros días le das un mordisco a una manzana y es como si mordieras arena.
Hoy me ha tocado una manzana arenosa.
No busquéis una metáfora, que no la hay. Sólo una manzana arenosa. Como la de ayer. Y la de antesdeayer.
Voy a tener que cambiar de frutería.

Notodofilmfest

Aquí os dejo el enlace del gran premio del jurado del festival de cortos Notodofilmfest. Es una maravilla:
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/04/20/videos/1271776337.html

lunes, 12 de abril de 2010

WEB BLOG

Hace quince años nadie se imaginaba, bueno, tal vez Bill Gates y unos cuantos más sí, que parte de nuestra vida transcurriría en internet. Que trabajaríamos consultando google, que ligaríamos, que nos divertiríamos, que piratearíamos y nos piratearían, que haríamos amigos a través de la línea de teléfono. Y mucho menos que escribiríamos de manera habitual colgando nuestras palabras en un sitio indeterminado al que acudirían familiares y amigos para leernos. Y mucho menos que esos lugares indeterminados nos llevarían a otros lugares igual de indeterminados y de pronto sin saber muy bien cómo nos aficionaríamos a las palabras de otros y entre todos empezaríamos a sentirnos parte de una extraña comunidad. ¿Has leído la entrada de Las cartas de nadie? ¿has leído lo que dice Antonio en su blog? ¿Has entrado en el de Patry o en el de Adolfo? Esas preguntas se repiten a diario, o semanalmente. ¡Qué chulo lo que escribió Vicky! o ¡Yo no estoy de acuerdo con lo que colgó el otro día Carlos!
A veces somos extensos, pesados, desatinados, otras veces en cambio te sientes orgulloso de lo que escribes y da gusto leer a los otros, reconocerte en sus palabras, o simplemente admirar su valor y su talento.
Hace quince años yo no podía imaginar nada de esto.
Y tampoco puedo imaginar qué nos depararán los siguientes quince años.
Qué ganas de averiguarlo.

viernes, 9 de abril de 2010

Abril

Mi cuerpo reacciona al mes de abril. Cada año. Y siempre me coge desprevenido. Primero el ardor de la primavera, el deseo llamando, el bullicio en las calles, las cañas y las voces de las terrazas, los cuerpos al sol, y luego el malestar, esa sensación de una gripe que no es tal, pero que me tumba. La garganta irritada, los primeros estornudos, el estómago revuelto... Ganas de meterme en la cama, dormir y olvidar el cuerpo en el que me ha tocado vivir, y ganas también de salir hasta el amanecer y que siempre y nunca vuelva a ser primavera.

miércoles, 7 de abril de 2010

Te has pasado una pasada

Cuando algunos nos acusan de que en Física o química utilizamos un lenguaje adolescente demasiado pueril, demasiado soez, demasiado idiotizado, a mi me entra la risa. Sólo hay que abrir la oreja un poco cuando pasas delante de un grupo de chavales para darte cuenta de que lo que hacemos en Física es alta literatura. Cuando yo escribía la serie a veces estaba tentado de transcribir diálogos enteros que había escuchado en la calle y ponerlos en boca de mis protagonistas, si no lo hacía era porque el estilo de la serie me lo impedía. Podía colar dos o tres expresiones coloquiales o barribajeras, pero poco más. Y aunque seguro que sería muy interesante el ejercicio del hiperrealismo, de escribir una serie transcribiendo tal cual el lenguaje de la calle, reconozco que hace falta un talento especial para que después de hacerlo aquello quede entendible. Mi amigo Joserra siempre cuenta una anécdota de cuando era profesor de instituto y tenía un alumno con la curiosa capacidad de hablar sin verbos.(¿Los deberes?, claro, ayer en casa. Pero mi hermano con el desayuno, plaf... por eso hoy no... sin deberes) Yo he intentado reproducirlo en alguna secuencia sin éxito.
Si algo bueno se puede sacar de tanta trama de corrupción política como se está descubriendo es la transcripción de las escuchas telefónicas. Es impagable leer algunas expresiones de las mujeres de los altos cargos agradeciéndole a los mafiosos de turno los increíbles regalos recibidos: "Te has pasado una pasada"
Eso ni la Yoli de nuestra serie lo dice. Aunque ahora mismo llamo a Jaime Vaca, el coordinador, para que la copie tal cual. Porque a veces no hay nada como la transcripción literal. Aunque eso sí, lo mejor es ponerla en boca de un adolescente, porque ¿quién se iba a creer que la mujer de un alto cargo político pudiera pasarse una pasada?

lunes, 5 de abril de 2010

Grietas

Supongo que cuando un edificio no te gusta, daña tu vista o tu sentido estético o urbanístico, aprovechas cualquier fisura, cualquier grieta para golpear, para intentar derribarlo, o para llamar la atención sobre esos defectos en la superficie o en la estructura y así convencer a los demás de la necesidad de derrumbarlo. Algo así debe pensar parte de la alta jerarquía eclesiástica, que nos estamos aprovechando de la grieta de los errores (y delitos) cometidos por algunos de los pocos miembros que han abusado de menores, y así poner en solfa a toda la iglesia en general. Seguramente no les falta razón. Ya digo que cuando sientes aversión hacia algo o alguien a la mínima que ves un defecto lo agrandas, lo exageras para atacar ahí donde más duele. Yo, que vengo de una familia católica practicante y que creo que la doctrina cristiana en la que he sido educado me ha hecho más bien que mal, no voy a enarbolar la bandera de abajo la iglesia a toda costa. Entre otras cosas porque me parece tan simple que me da pereza. Creo que las voces católicas que se han alzado intentando defenderse de esos ataques, y así ponerlo todo en perspectiva, están en su derecho de hacerlo. Lo malo es que a veces en esa defensa a ultranza de su iglesia, han sido y están siendo tan poco autocríticos que en vez de sofocar el fuego de la ira acaban por propagarlo con más rapidez. (Hoy leía yo en El País como algunos se defendían de los ataques diciéndole al Papa que no estaba solo y que los fieles no se dejan impresionar por las murmuraciones del momento. Y claro, esa palabra, murmuraciones, aún tiene que estar escociendo en los oídos de los abusados) Tampoco a lo largo de las décadas ha ayudado su tesis de que un problema desaparece si se calla. A veces, no niego lo útil y lo necesario de esa medida. A veces es mejor no juzgar los crímenes de guerra de una dictadura, a veces es más práctico e incluso necesario pasar página. Aunque en ese pasar página pierdan siempre los mismos, claro.

Durante esta semana agitada en el que tantos cruces de acusaciones ha habido, yo no puedo dejar de pensar en la magnífica película La duda. En ella el director y el guionista te ponen del lado del supuesto pederasta, y dibujan a la monja que persigue el supuesto crimen como una censora y una sargento intolerante. Y la víctima, un niño negro, es más víctima por los ataques que sufre de sus compañeros blancos, que por otra cosa. De hecho el niño busca la protección a toda costa de ese cura moderno que es el único que le entiende. En esa aproximación del niño al cura, la monja ve indicios de delito y es implacable. Cuando la monja busca la complicidad de la madre del niño de repente se encuentra con el discurso moralmente revolucionario de esta. Revolucionario por todo lo que tiene de práctico, de realista, de creíble, de incómodo, de ¿sumiso? Le viene a decir que el cura es el único que apoya a su hijo, y que el niño quiere y desea ese apoyo, incluso si ese apoyo va más allá. (Mónologos incómodos como el de esa madre, hacen de la película y del cine en general, algo grande) La monja al final de la película tiene la duda de si ese abuso que ha perseguido con tanto empeño ocurrió o no.
Uno sale de la película sintiendo que su perspectiva se ha agrandado, que en la vida es verdad que existen verdugos y víctimas, pero también es verdad que no todo siempre es blanco o negro. Que cada caso es diferente, y que seguramente eso es lo que a veces ha pesado en la propia iglesia a la hora de no condenar los abusos, porque son dificiles de demostrar, porque a veces la distancia que separa un abuso de algo que no lo es es muy fina. Y también claro por ese espíritu gremial que hay en todas las empresas, o en todos los trabajos, en los que siempre es muy duro condenar a un compañero. Y seguramente también por esa idea atrayente que comentaba antes, de que es mucho más cómodo (¿útil?) callar, pasar página, hacer como que no ha existido.
Pero al igual que creo que cada caso es un mundo, también he oído, (yo y todos) relatos espeluznantes de gente que fue abusada en su infancia y adolescencia. Y ellos merecen justicia y por supuesto el respeto y otra actitud por parte de la iglesia, o al menos una autocrítica que tanto les está costando asumir.

sábado, 3 de abril de 2010

El perdón

El Vaticano pide perdón a la comunidad judía y los anglicanos piden perdón a los católicos. Tantos años callando y ahora todos meten la pata hablando. Y mientras miles de niños, de antes, de ahora, siguen esperando que alguien les pida perdón. Curioso.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Matas

Falsedad documental, prevaricación, fraude a la Administración, malversación de caudales públicos, blanqueo de dinero y delito electoral. No le acusan de más cosas, porque entre tanta boda a la que tenía que ir no le dio tiempo a cometer más delitos.
Un grande el Matas. Sí señor.

martes, 30 de marzo de 2010

Primos

Fijaos que maravilla, el corto y además arranque de la nueva película de Dani Sánchez Arévalo: Primos.
Quim Gutiérrez está inmenso.

http://www.notodofilmfest.com/ediciones/09/?lg=es&corto=24762

París


París bien vale una misa, París era una fiesta, fin de semana en París. París, el país de Amelie. Tres días en París.

No quise llevar la cámara a París, así que me dediqué a fotografiarlo con mi iphone.

Aunque la foto no refleja para nada nuestro estado de ánimo, porque fueron tres días estupendos, creo que esta es una de las mejores que hice. Me gusta por esas texturas que la hacen tan pictórica.

Hay ciudades que te invitan a pensar, otras a perderte, otras a disfrutar de su gastronomía, y París que seguramente invita a todo esto y más, también invita al arte. Da la sensación de que uno podría ser más artista en París que en cualquier sito. ¿En qué otra ciudad hubiera utilizado el iphone para atrapar la luz de esos barrotes?

miércoles, 24 de marzo de 2010

Mi bañera













La bañera donde baño a Mazinger
es también una leonera.
En ella caben bolsas llenas de ropa
que casi nunca me puse
y ya no me pondré.
También cabe una enredadera.
Y ese cuadro que me compré
del hombre bala y una mujer bandera.
Y que alguien me ayudará a colgar
porque yo no sé.
Una vez me di un baño
en esa bañera
ah, qué placer.

lunes, 22 de marzo de 2010

Tres días rodando


Tres días rodando. Y ya hemos acabado. Ha pasado como un suspiro. No sé cómo será el resultado final, porque al igual que uno no sabe si un melón está maduro o no hasta que lo abre, tampoco sabe si ha hecho un buen corto o no hasta que llega a la sala de montaje y empieza a unir planos. La impresión por ahora es muy buena y sobre todo sé que me he quedado con ganas de más, he aprendido mucho y he conocido a un equipo estupendo. Así que el saldo desde ya es más que favorable. Qué buen fin de semana encerrados en esta habitación de hotel!


sábado, 20 de marzo de 2010

Segundo día de rodaje

Unos impresiones telegráficas en el segundo día de rodaje:

-Tengo tres actorazos: Mario Casas, Christian Mula, y Ales Furundarena. Clavan las tomas. Casi nunca tengo que repetir por ellos.

-Hoy, desde mi posición privilegiada de director he visto a Mario romperse, quebrarse, darlo todo para llegar al personaje. Es un lujo y un privilegio. Antes admiraba a los actores, ahora empiezo a idolatrarlos.

-Christian es el actor con menos experiencia, pero viéndolo comportarse como todo un profesional en el set nadie lo diría. El tío tiene una seguridad pasmosa. Y va a dar mucho miedo.

-Ales, el actor que da vida a Roberto es perfecto para el papel. Cada día me gusta más su voz, su tono, su sutileza. Siempre me sugiere cosas y casi siempre acierta. Hay dos grandes decisiones, resueltas en dos planos que se los debo a él.

-Cada vez que doy la orden de acción y los tres se ponen en movimiento doy gracias a Eva y a Yolanda, mis directoras de casting. Ellas son las responsables de este elenco de lujo.

-Ivan, el dire de foto, creo que está haciendo un trabajo estupendo. Si acertamos en el etalonaje tendremos un corto con un look muy apañado. El operador y el ayudante de cámara están dando lo mejor de sí. Todos son muy jóvenes. Al igual que el resto del equipo, Paula, de decoración, David, de sonido, Mary en maquillaje y vestuario... Han salido casi todos de la escuela de cine de Madrid. Yo me siento un papá entre todos ellos, pero me contagian su energía. A mi edad y rodando cortos. No deja de tener su gracia.

-Miguel, mi dire de producción y mi ayudante de dirección lo ha organizado todo de manera impecable. Vamos cumpliendo la orden de rodaje. Es verdad que hemos ido sacrificando planos pero nada excesivamente doloroso. Espero.

Mañana acabamos y empiezo a intuir algo que ya me imaginaba, si el corto al final no funciona, sólo habrá un responsable: Yo.

Pero también sé que aunque no funcione, la experiencia ha merecido (y está mereciendo) la pena.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Marlango y la primavera

Y aunque la canción no hable de primavera, a mí, qué queréis que os diga, me parece la banda sonora perfecta para un día de sol como hoy.
Ya llega, ya está aquí, por fin...

http://www.youtube.com/watch?v=FxFEh1HVhWs

sábado, 13 de marzo de 2010

Delibes

De todos los obituarios que hoy glosan la vida y obra de Delibes, el mejor sin duda es el que escribió él mismo. Creo que si yo hubiera sido el director de El País, sólo hubiera publicado su Adiós a la literatura, para qué más. Empieza así:
Aunque viví hasta el 2000... el escritor Miguel Delibes murió en Madrid el 21 de Mayo de 1998, en la mesa de operaciones de la clínica La Luz.

Y más adelante continúa:
En el quirófano entró un hombre inteligente y salió un lerdo. Imposible volver a escribir.


http://www.elpais.com/articulo/cultura/Adios/literatura/elpepicul/20100313elpepicul_13/Tes


En seis párrafos Delibes se define como un escritor muerto. Incapaz ya de escribir novelas. Pero ese escritor muerto (hoy también muerta la persona) en esos seis párrafos es más lúcido, más certero que cualquiera de los escritores, amigos, familia en sus respectivos obituarios llorando su pérdida. Por eso era el escritor que era, porque hasta muerto escribe sobre su muerte mejor que todos.

Yo a Delibes le debo el placer por primera vez de la lectura en la escuela. A mí de niño ya me gustaba leer, excepto esos libros de lectura obligatoria, casi todos un tostón. Y un día entre esas lecturas se coló Delibes. El camino, Las ratas, Los santos inocentes...

Y la obligación se hizo placer.

lunes, 8 de marzo de 2010

Sandra

Aunque no he visto aún ninguna de las películas de Sandra Bullock de este año, no puedo evitar sentir cierta simpatía y sintonía con ella. En la misma semana se lleva el premio a la mejor actriz, el oscar, y a la peor actriz, el razzie. Por papeles distintos, eso sí. Creo que es el perfecto ejemplo de lo que ocurre en oficios como el nuestro, somos capaces de lo mejor y de lo peor. Y a veces la línea que lo separa, por paradójico que resulte, es muy fina. Uno cuando aborda un trabajo nuevo, a pesar de la experiencia, a pesar de los años, siempre tiene la misma sensación, ¿Seré capaz? ¿llegaré hasta el final? ¿se darán cuenta esta vez de que soy un fraude?

Penélope, otra nominada, lo cuenta en muchas entrevistas, que cada trabajo nuevo para ella es como empezar de cero, y que siempre tiene la sensación en el primer día de rodaje de que la van a echar.

A mí, ya digo, me pasa algo muy parecido, siempre pienso, esta vez me pillan, esta vez sí, esta vez se dan cuenta de que yo no valgo para esto y de que les he estado engañando durante años.

Y lo curioso de estos oficios es que a la vez que cada comienzo es un ejercicio de humildad, también es un ejercicio de ego, porque ya véis, en un momentito me he comparado con Sandra Bullock y con Penélope Cruz ("sin ser yo nada de eso").

Y ahora, a trabajar un rato, que ya es hora.

domingo, 7 de marzo de 2010

Frase

Hoy me he levantado y sin saber muy bien cómo ni por qué se me ha ocurrido esta frase:

No siempre se puede ganar,
no siempre se debe perder.

No sé si la utilizaré algún día, pero tal vez se la coloque a algún personaje.

jueves, 25 de febrero de 2010

El entusiasmo de Verónica

No sé si mi amiga Verónica se va a enfadar cuando lea este post, pero es que no puedo evitarlo y quiero compartir mi alegría. Vero, amiga guionista que conozco desde mis tiempos en El Comisario, leyó un guión de un corto escrito por mí y le gustó tanto y lo vio tan teatral que me propuso escribir una obra de teatro. Y dicho y hecho, lo hablamos un poco, y la obra, a cuatro manos, salió sola. De estas veces que escribir es un placer absoluto y que parece que no eres tú el que escribe si no que eres simplemente el taquígrafo de alguien que te lo va dictando al oído. Pasa pocas veces, pero cuando pasa es una maravilla. El caso es que nos dimos un plazo para terminarla y sólo lo incumplimos en 15 días. Y Vero, que es entusiasta y muy echada para adelante, dijo: "esto hay que montarlo, liamos a unos cuantos actores, a un director que nos guste y la ofrecemos a las productoras más molonas de teatro". Y dicho y hecho. Ya tenemos director. Vero, con un par, se la ofreció a Miguel Albaladejo y ayer cenamos con él. ¡Y nos ha dicho que sí!. Porque la obra le había parecido muy divertida.
Va a ser nuestro director. Aún no me lo creo.
Además del sí, la cena fue estupenda. Yo no le conocía personalmente y es un tipo encantador. Intenté reprimir mi entusiasmo por alguna de sus pelis, pero con mi segunda cerveza el entusiasmo salió a borbotones. Y Vero hasta le confesó que yo había escrito un post elogiando su última película. Espero no haberle asustado.
Ahora vamos a la caza de productor, aunque Vero ya le tiene echado el ojo a uno, y a por los actores.
Qué divertido es empezar nuevas aventuras, sobre todo las que sin saber cómo, desde el principio van sobre ruedas.

Ideas y política española

Entre las muchas ideas que barajo para alguna serie desde hace tiempo está la de alguna relacionada con el universo de la política o un personaje político. Soy fan fatal de El ala oeste de la Casablanca, y se me ponen los dientes largos con casi todo lo que escribe Aaron Sorkin. La política americana siempre ha tenido un halo muy cinematográfico. Lo malo es que luego cuando intentas aquí algo parecido y te quieres inspirar en la realidad te encuentras personajes que lo mejor que saben hacer es enseñar su dedo, llamar hijoputa a su rival del mismo partido, o como en el caso de Camps, decir que su patrimonio personal es de una cuenta corriente de 900 euros, una cuenta compartida de 2500 y un piso con hipoteca de 120.000 euros. ¿Y digo yo con alguien que miente tan mal, o que ni se esfuerza en hacer de la mentira algo creíble, qué personaje se puede crear si no uno de Berlanga? Cero épica en la política española. ¿Qué estarán diciendo los que votaron a Camps? ¿Realmente alguien se cree que tenga tan poco dinero? ¿y en caso de ser cierto no es casi contraproducente que un líder político, presidente de su comunidad tenga una noción tan paupérrima del ahorro, sobre todo en tiempos de crisis? ¿O será verdad que tiene tan poco dinero porque todo se lo ha gastado en trajes pagados de su bolsillo?

jueves, 18 de febrero de 2010

Puntos de vista

De mi etapa en NY aprendí muchas cosas, una de las más tontas y obvias, y digo tonta y obvia porque ya la había visto en mil películas americanas, fue observar en primera persona lo práctico de su enseñanza. Y concretamente lo mucho que les gusta fomentar el debate en clase. Sacan un tema, se hacen dos equipos y a debatir. Lo curioso del asunto es que a uno no siempre le toca debatir en el equipo más afín a su opinión. Los grupos se forman completamente al azar, por lo tanto yo me vi muchas veces obligado a defender, y en inglés, opiniones contrarias a las mías. Es un ejercicio la mar de interesante. Y para un escritor ni te cuento. Ojalá eso se hiciera más aquí. No sólo aprendes a expresarte mejor, a dotarte de armas dialécticas, sino que también se amplía muchísimo tu perspectiva. De repente descubres que no todo el mundo tiene razón, pero sí que todos tienen sólidos argumentos para pensar como piensan. Sí, sé que es una obviedad, ya digo, pero a veces hasta que no ejercitas las obviedades no las acabas de asimilar.
Decía que para un escritor es todavía más interesante porque uno cuando escribe tiene que saber ponerse en la piel de cada uno de sus personajes. Entenderlos y defender de manera apasionada lo que piensan y cómo actúan. Eso es algo que en la buena literatura, en el buen cine y en la buena tele americana se hace de manera modélica, tal vez porque desde pequeñitos a todos los educan en el debate. Nosotros, aquí somos más de unirnos a una determinada corriente ideológica y defenderla a muerte. Es mucho más cómodo, donde va a parar.

Leo con interés y con el corazón encogido, supongo que nos pasará a todos, la noticia del locutor de la BBC que ahogó con una alomohada a su pareja, porque entre los dos habían pactado que cuando el moribundo no soportara más la agonía le ayudaría a morir. En el País hoy viene un artículo muy interesante sobre el tema:
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/suicido/elpepusoc/20100218elpepisoc_1/Tes

El artículo le da voz a todas las opiniones y a todas las asociaciones, las que apoyan el suicidio asistido, las que están en contra, y las mil variantes que existen en la definición y en la práctica sobre ese asunto.

Uno puede tener una opinión determinada sobre el tema. Yo defiendo el derecho a una muerte digna. Pero descubro, o más bien constato, que esas palabras, derecho a una muerte digna, encierran todo un abanico de posibilidades en la práctica que son de dificil traslación jurídica. En el artículo hay algo que me llama la atención y que me hace reflexionar sobre el asunto. Lo transcribo:
...en Reino Unido Care not Killing, se opone tanto a la legalización de la eutanasia como del suicidio asistido "porque cualquier cambio legal puede poner presión en gente vulnerable, ancianos, discapacitados, enfermos, gente con depresión, para acabar con sus vidas para no ser una carga para la familia, la gente que les cuida, incluso la sociedad", explica Saunders. (...) "En muchos de los casos que están en las noticias se trata de gente con gran determinación y creemos que a menudo presionan a sus seres queridos para que les ayuden a matarse. Tiene que haber protección legal también para sus seres queridos. La coerción puede operar en ambos sentidos. Las leyes están para proteger a los inocentes y los vulnerables, no para otorgar libertades a los más determinados".
Y aunque este argumento me parece un poco enrevesado, al menos me hace reflexionar. Recuerdo los debates en casa de Alejandro cuando estaba escribiendo Mar Adentro. Yo entendía y apoyaba la causa de Ramón Sampedro, pero también argumentaba que no querría ser yo ese amigo o familiar que le ayudara a morir. Vamos, que a mí no me lo pidiera. Yo sería incapaz de suministrarle el veneno o de ponerle una almohada encima, por muy a favor que pueda estar del asunto.
Y reflexionando sobre todo esto, de repente se me ocurre un monólogo sobre alguien como ese locutor de la BBC. Alguien que ahora confiesa su crimen y que no se arrepiente de haberlo hecho, pero que en el fondo lo ha confesado porque se siente culpable, (cuidado no estoy diciendo que ese sea su caso, ahora mismo estoy haciendo ficción) porque en realidad hizo lo que hizo presionado por su pareja. Su amor y la determinación del moribundo le llevó a hacerlo, pero él no lo tenía tan claro. Lo confiesa porque necesita pagar su culpa.
Y ahora al escribir esta idea me doy cuenta de que eso es exactamente lo que cuenta el personaje de Lola Dueñas en Mar Adentro. Y curiosamente Alejandro lo hace para defender lo contrario que la asociación Care not killing, es decir que si hubiera una legislación adecuada sobre la eutanasia, los familiares no tendrían que ser los brazos ejecutores y menos con esos métodos terribles y chapuceros, como la administración de veneno o el ahogamiento con una almohada.
Ya véis, al final es una cuestión de puntos de vista.

martes, 16 de febrero de 2010

Nacidas para sufrir

Albaladejo ha escrito y ha dirigido lo que probablemente sea su mejor película hasta la fecha. Nacidas para sufrir.
Se disfruta de principio a fin. El guión es inteligente, divertido, profundo. Habla sobre la vejez y la soledad en los pueblos en los que ya sólo van quedando ancianos. Y con algo tan triste el tío se calza una comedia.
Las dos protagonistas están espléndidas. Entre otras cosas porque los personajes que Albaladejo ha escrito son magníficos, complejos y originales. Casi nada.
La vi el domingo con unos amigos y la sala estaba llena. Ojalá siga yendo así de bien porque se lo merece.
Aquí os dejo una escena para que os entren ganas de ir a verla.
Eso sí, en la secuencia hay un spoiler (o sea, que se desvela bastante de la trama) así que tal vez preferiráis no pinchar en el enlace.

http://www.youtube.com/watch?v=2UgYpICCY0c

Llueve

Llueve.
Llueve a mares.
Llueve a raudales.
Llueve tanto que diluvia.
Llueve sin parar.
Hasta el aburrimiento llueve.
Pero, ah,
ya casi es jueves.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Salir del pozo

Soy un agonías. Vale. Lo sé. Pero es lo que tenemos la gente que escribimos. Que deformamos, que exageramos la realidad para hacerla más interesante, o para hacerla más intensa, o más divertida, o más dramática. Y a veces nosotros mismos caemos en nuestra propia deformación. Yo soy así. Qué le voy a hacer. Pero os juro que cuando caigo en el pozo sólo veo la oscuridad, y a penas el huequecillo del sol, porque a veces afuera incluso está nublado. Y entonces la cosa se complica y uno se pone tremendo.
Pero el sol ya brilla intensamente. Y encima yo he salido del pozo. Por fin he dado con una historia que me gusta. Y he respirado tranquilo. Mi mente sólo se atascó una semanita. Ha sido eterna, pero ya pasó.
Gracias a los que me habéis aguantado. Y gracias por no tomarme nunca demasiado en serio. Ea.

Y gracias también a los que me empujan a ser mejor. Y a los que creen en mí más de lo que yo mismo creo. Al final siempre aciertan. Malditos.

sábado, 6 de febrero de 2010

Anatomía de un instante

Se publicó hace más o menos un año. Yo en ese momento no lo leí porque me daba pereza adentrarme en el tema del golpe del 23 F. Sobre todo porque ya me había leído unos cuantos artículos, había visto las tvmovies en las que de alguna manera se trataba el asunto y además en ese momento no me apetecía adentrarme en un ensayo. Pero estos días gracias a la estupenda película de televisión de Suárez y a un artículo de David Trueba, (que lleva dos semanas ya deleitándonos de lunes a viernes en El País) me decidí a comprar Anatomía de un instante. Y cual ha sido mi sorpresa al descubrir que es un libro apasionante, que se lee sin respirar, como un thriller político. Creo que no voy a hacer otra cosa este fin de semana. Yo era fan de las novelas de Javier Cercas, pero creo que ahora voy a ponerle en un pedestal. Qué lucidez, y qué manera de narrarnos uno de los episodios más apasionantes de nuestra historia reciente. (Antonio, si al final te encargan escribir la peli sobre González y no lo has leído, no te lo puedes perder. Disecciona a todos los políticos de manera brillante) De verdad que merece la pena. El único riesgo que corréis es que no vayáis al trabajo o dejéis todas vuestras obligaciones de lado porque no os va a apetecer nada más que devorarlo hasta la última página.
Yo estoy en ello. Que nadie me moleste.

Desconcierto

Me acuerdo de una ocasión en la que tenía que haber dejado a mi pareja pero en vez de eso dejé mi trabajo. O a lo mejor fue al revés. O a lo mejor ya había dejado a mi pareja y lo único que se me ocurrió para soportarlo fue dejar el trabajo. El caso es que negando el sufrimiento que sentía me dio por desbaratar mi vida. O a lo mejor tampoco fue así. A veces los sentimientos se confunden, y a base de reprimir y negarlos acaban apareciendo por otro lado. O a lo mejor es más sencillo que todo eso, simplemente algo ocurre en tu vida que te deja vulnerable y en ese estado frágil cualquier contrariedad puede hacerte añicos.
Yo me acabo de dar cuenta de que odio Paris. Y de que adoro el skype. Y de que el 19 de febrero está a la vuelta de la esquina.
Vale, esta es una entrada desconcertante. Yo soy el primer sorprendido.

jueves, 4 de febrero de 2010

El rechazo

¿Conoces la sensación que te embarga después de un rechazo? A veces te ilusionas mucho con una persona, te gusta de verdad, empiezas a coincidir, a tontear, y tal vez la consigues una noche o dos. Pero después de eso te dice, oye, mira que no, que yo no quiero nada más que esto. Tú lo encajas como buenamente puedes, pero la sensación de rechazo es inevitable. Y lo peor es que ese rechazo en concreto se convierte en El Rechazo, así con mayúsculas. Porque lo terrible de esa sensación es que durante un tiempo crees que a partir de esa negativa, sólo vendrán negativas. Que ya nadie nunca querrá volver a estar contigo. Es un sentimiento absurdo por lo exagerado, pero bastante inevitable a nada que tu autoestima flaquee. Y cuando a uno le dicen que no, la autoestima, por poco que sea, siempre se resiente. Lo bueno es que la inteligencia, y la experiencia acuden al rescate. Y uno al ir madurando, o viviendo, se va haciendo experto en rechazos y a saber manejarlos mejor. Sabe que habrá más después de ese, pero que también habrá otros encuentros que tendrán un final feliz. O mejor dicho un principio feliz.
Cuando rechazan una idea tuya en el trabajo el sentimiento es parecido. Uno ya se estaba enamorando, o ya se había enamorado de lo creado hasta ese momento. Había convivido durante días o semanas con una idea, la había dejado crecer, la había cuidado, le había dedicado sus mejores horas del día y de la noche. La había alentado, se había peleado con ella, la había podado, o tal vez la había dejado crecer salvaje, a ver a dónde le llevaba. Total que había mantenido con la idea una historia de amor en toda regla. O al menos el comienzo de lo que podría haber sido la mejor historia de amor. (El amor en sus comienzos siempre es así. ¿Por qué pondremos tan altas expectativas en ello?) Y de repente...¡zaca! Alguien te dice que no, que tu idea no es buena, que no funciona, que para venir de quien viene es muy poca cosa. Esperaban más, o lo esperaban de otra manera (Ah, las expectativas...) Y uno claro, tiene que encajar el golpe, poner buena cara y decir, venga, no pasa nada. A por otra. Al fin y al cabo nadie dijo que esto iba a ser fácil. O como decía un profesor mío de escritura dramática cuando nos quejábamos de lo dificil que era escribir, "¿qué queréis, que sea fácil y que todo el mundo pueda hacerlo?"

Pero claro, aún sabiendo que es difícil, y que el fracaso forma parte del proceso, la sensación de rechazo es inevitable. Y la sensación de que tal vez nunca más te vuelvan a querer, o de que nunca más una idea interesante salga de tu cabecita, también. Sólo queda esperar pacientemente a que el sentimiento se evapore, y rezar para no encallarse como Guido, el personaje de Nine, viviendo un infierno a la búsqueda de una inspiración que no le llega, que se le escapa.

Siempre presumo de vivir bien. De mi vida cómoda, pero nunca hablo del infierno que está ahí, acechando, a la vuelta de la esquina, o debajo de tus pies. Viviendo siempre con miedo a que el suelo se derrumbe, a que des dos pasos mal dados y las llamas de la mediocridad te devoren para siempre. ¿Exagero? Claro, pero estoy en ese momento. Qué le vamos a hacer.

La experiencia vendrá a rescatarme. Y también la lucidez. O al menos el relativismo. Hoy al menos ya estoy en ese momento de resignación en el que me digo: Vale, estoy atravesando el infierno pero formaba parte del lote. Todos los trabajos tienen su cara y su cruz. Ya volveremos a estar en el lado bueno.

Espero.