lunes, 4 de agosto de 2008

Mantra


Los alcoholicos anónimos y otros adictos acaban sus reuniones con un mantra: "Señor dame la tranquilidad y la paciencia para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor y la fuerza para cambiar las cosas que sí puedo y la sabiduría para distinguir la diferencia"

Crecer, madurar, es algo así también. Aprender a distinguir la diferencia. No angustiarse por lo que no podremos conseguir, pero a la vez seguir deseando mejorar. Encontrar ese equilibrio, discernir entre lo imposible y lo posible.

Yo, que siempre presumía de aceptar mis limitaciones, este fin de semana he desandado parte del camino. De alguna manera podría decir que he decrecido.

Este fin de semana me ha costado ver la diferencia. ¿Encontraré el camino? Ya podía ser el camino como el de esta foto, recto y hacia arriba. Pero no.

2 comentarios:

combatientes70 dijo...

Que difícil es lo del camino... yo siempre voy como perdido... como perrillo sin amo... ¡no he cambiado veces de dirección! y creo que volveré a hacerlo... no tengo remedio... sólo nos queda el alcohol y otras adiciones para ser felices por unas horas y olvidarnos de los caminos...

Jaime dijo...

En momentos en los que me desvío del camino suelo hacer lo siguiente:
- Un poco de incienso de lavanda o aloe vera.
- Un porrito de hachís.
- Un copón de Johnnie Walker en vaso ancho.
- Musiquita.

Sí, es verdad, no es la solución, pero de repente el nuevo camino que has cogido, parece igual de maravilloso que el que acabas de perder(te)...

Besotes y ánimo!