domingo, 28 de septiembre de 2008

Paul


Hojeo el periódico y leo todos los artículos que hablan de la muerte de Paul Newman. Pero es la viñeta de Forges la que me emociona. Hoy a todos nos gustaría tener la suerte de uno de esos ángeles cazautógrafos.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Irascible


A Alejandro le pone de los nervios los grafittis que inundan las paredes de Malasaña. Pocas cosas lo vuelven tan irascible. Mazinger sin embargo, ignora las pintadas, como bien se ve en la foto, y se muestra irascible sólo cuando desde el balcón ve que en la plaza ya tienen una buena montada todos sus colegas perrunos. "¿Qué hago yo aquí arriba atrapado con esa fiesta que hay abajo?" Parece gritar con cada ladrido y cada gruñido agudo. Gruñidos que por la mañana al despertarse suenan igual que los que Spielberg utilizó para dar sonido a sus dinosuarios de Jurasic Park. Así que ya sabéis de donde se inspiró para que sus bichos enormes se expresaran, de un westy peludo, pequeño, blanco o más bien gris como el mío.
A mí sin embargo estos días me ponen irascible otras cosas. O más bien sólo una cosa. Que a varios de mis colegas, amigos, conocidos o vecinos les haya dado por criticar mi serie sin ningún tipo de piedad. Sé que lo debería encajar con humor y buena letra, pero aunque a veces lo consigo otras los muros de la presa que contienen mi rabia se agrietan y ya no hay manera de parar ese torrente de irascibilidad que no sabía que llevaba dentro. "¿Pero los alumnos de ese instituto cuando van a clase? ¿Hacen algo más que tener sexo? ¿Cómo le dais papel a ese lerdo? ¿por qué se drogan tanto? ¿o por qué han dejado de drogarse?" Hasta aquí yo aguanto estoicamente, pongo mi mejor sonrisa, me armo de paciencia y respondo con buen humor. Pero ante afirmaciones tales como la siguiente: "Cómo se nota que vende la carnaza, que no ponéis otra cosa" Pues yo ya no puedo evitarlo y salto. "A mí es que la carnaza me gusta, mira tú por donde" A lo que el desgraciado de turno me contesta: "Claro, es tan narrativa la carnaza" Cuento hasta 10 para no hacerle tragar al crítico aficionado la correa de mi perro. Y le contesto con algún improperio ciertamente elegante, sobre todo teniendo en cuenta que mi deseo era que se tragara enterita y sin masticar la correa. El improperio no le sienta bien, vaya usted a saber por qué (los criticos llevan peor que nosotros que les critiquemos) y me dice, "pero no te mosquees, hombre, si yo la serie la verdad es que no la veo" Grrrr... "¿Entonces pa que opinas? ¿pa qué opinas? ¿Te digo yo lo mal que envuelves los paquetes en el puesto de embalaje de la FNAC? ¿eh, te digo yo el coeficiente intelectual que hace falta para haber alcanzado tan alto puesto de trabajo en la vida? ¿Eh, te digo yo lo bajito que eres que casi no llegas al mostrador? ¿Eh, te lo digo? ¿Te lo digo? ¿Te lo digo? ¿Te he hecho tragar acaso la correa de mi perro? ¿Eh? Enano, feo, ya te gustaria poder enseñar a ti carnaza."
Bien, como veis, la irascibilidad se ha desbordado. Eso sí, sólo en mi mente. Porque el crítico aficionado sólo ha escuchado mi gruñido, aunque mi enfado interior debía ser bastante transparente. Para no explotar ante el siguiente comentario del crítico inoportuno, (porque el tío siguió, sí) llamo a Mazinger y lo subo a casa. En el ascensor me encuentro con la vecina del cuarto. Y la buena mujer me suelta "uy, tienes que darle menos de comer a tu perrito. Está gordo" Y entonces sí, entonces sí que quiero que la señora abra bien la boca, para que le quepa entera la correa. Porque esta sí que se la traga. ¡Vas a ver tú lo que es estar gorda! Pero no, claro, soy educado y sonrío. A pesar de las veces que la buena mujer ha subido a protestar por tonterías, por goteras diminutas, a pesar del día que entró impunemente y sin llamar a mi casa con una llave que le había dejado para una emergencia, y llegó hasta la habitación donde estaba durmiendo en bolas y me dice: "Uy, no sabía que estabas, pero tápate." ¡Que estoy en mi casa, señora. En mi casa !
Así que después de que haya llamado gordo a mi perro llego a casa y grito: "Mi perro estará gordo pero usted necesita una buena crema hidratante, qué digo una crema, un lifting, vieja!.
¿Irascible yo?
¡Y Mazinger no ladres, no ladres, que no está el horno pa bollos!

martes, 23 de septiembre de 2008

Nombres

En la foto:
Jaime Vaca, Carlos Montero, Cabano y... el hermano del muerto.

Al hermano del muerto, por cierto lo apellidé como uno de mis mejores amigos, Jesús de la Torre, y a Cabano le puse el nombre de un amigo de la infancia. Pequeños homenajes de alquien que no suele utilizar la ficción para hacer homenajes.
Eso sí, le debo a mi Chavela el nombre de alguna guapa que se incorpore al reparto. No es fácil pero lo conseguiré.
Y de vez en cuando algun nombre que tiene que ver con lo que me está pasando en ese momento también se me cuela en la serie.
Privilegios tontos de ser uno de los escribientes del invento.
(Ah, y el nombre del Zurbarán, un homenaje de Jaime al instituto donde da clase su madre, que nos sigue fielmente, al igual que todas nuestras madres, claro. Y que en el caso de la de Jaime, le anima siempre con los datos de audiencia, por muy malos que sean. Madres.)

No estamos muertos


Hemos empezado mediocres, con una audiencia pobre (en el día de mayor compentencia, eso sí). Pero semana a semana vamos arañando espectadores. No estamos muertos. Y yo me siento especialmente orgulloso de capítulos como el de ayer. El cap 10, el 11 ...(que era el de ayer) , el 15, el 16... Son capítulos que al menos en buena parte de su metraje están a la altura de las series que me gustan. Parte del público seguirá preferiendo ver bailar a Ana Obregón, pero allá ellos. Si fuera Javier Bardem les llamaría estúpidos, pero no soy Javier, y realmente no considero estúpidos a los que no nos siguen. Simplemente pienso que la tele es un invento raro. No sentamos delante de ella para evadirnos, para reirnos, para desconectar, y puedo entender que uno se eche unas risas y comparta en familia los pasos de baile de Ana y cía. Aunque yo, una vez más, me enganché a Física o química.
(En la foto, los productores ejecutivos, Reyes e Iñaki con un servidor, sobre la tumba de Rubén, al que matamos en el capítulo 1.
Anécdota tonta: Una tarde iban por la calle Adam, Maxi y Gonzalo, o sea, los actores que dan vida a Gorka, Cabano y Julio. Y unos cuantos chicos les increparon, hey, los de Física o química, El Gorka, el Cabano y el... hermano del muerto". Muerto que se supone que está bajo esta tumba de atrezzo. Desde entonces a Gonzalo, para hacerle rabiar, le llamamos así, el hermano del muerto. )

martes, 16 de septiembre de 2008

Después del atardecer


Días extraños estos, Wall Street se desploma, nuestra audiencia de la serie baja en picado, parejas sólidas aunque con fisuras se quiebran, y a otros les sorprende la muerte de una manera súbita y absurda.
A pesar de eso en la vida siguen ocurriendo milagros. Porque aunque los nehandertales temían que con la llegada de la noche se instalara para siempre la oscuridad, ahora sabemos que después de un atardecer siempre, siempre, amanece. Y cuando no amanece, ya no importa.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Llorones y estreñidos


Si hace quince años me hubieran dejado asomarme a la tele que se está haciendo ahora seguro que me sorprendería con unas cuantas cosas. Habría anuncios que por su mensaje crípitico no entendería y otros que no entendería por el producto que anuncian, tipo banda ancha a no sé cuantos euros al mes. Pero seguramente lo que más me llamaría la atención sería la cantidad de lágrimas que se derraman en casi todos los programas. ¡Todo el mundo llora!, en OT, en Factor X, en Gran Hermano en El diario de.., hasta en Pekín Expres, que va de aguerridos aventureros que tienen que recorrer el mundo con un euro al día. ¿Pero vamos a ver, si leyeron las bases del concurso por qué lloran si les toca dormir a la intemperie? ¿Dónde esperaban alajorse por un euro, en El Palace? Está claro que si no lloras no sales, y eso es algo que han aprendido muy rápido los concursantes.
Y también me sorprendería la cantidad de anuncios que hay para combatir el estreñimiento, yogures, laxantes, alimentos con sobreabundancia de fibra... ¿De donde viene esa obsesión por el tránsito intestinal?

En fin, que si hace quince años me hubieran dicho que nos habíamos convertido en una sociedad de llorones estreñidos, me habría dado la risa. Uno siempre se imaginaba el futuro de otra manera.

(En la foto, un higo, lo mejor para combatir el estreñimiento y que abierto tiene esa forma extraterrestre que dan ganas de llorar. Así que no me digáis que no entendéis lo adecuado de la foto, porque más claro no puede estar)

lunes, 8 de septiembre de 2008

Garabatos


Cuando me atasco con una secuencia de un guión dibujo tonterías. Con cuatro rayas hago una nariz, dos ojos y una sonrisa. Cuando estoy nervioso o aburrido también dibujo. A dos horas y pico del estreno estoy atascado, nervioso, pero no aburrido.
De aquí hasta la hora en que sepamos el veredicto de la audiencia tengo tiempo de llenar cientos de páginas con caras como esta.