lunes, 9 de junio de 2008

¿En qué lado está la pega?


¿En qué lado está la pega? Parece una pregunta metafísica, ¿a qué si? O tal vez la pregunta que uno se hace cuando descubre un chollo de piso, o unos vaqueros demasiado baratos, o un trabajo en el que te ofrecen ganar demasiado dinero. ¿En qué lado está la pega?
Pues no. En esta plaza idílica que contempla Mazinger, si un borracho, uno de los habituales que toma el sol a las 2 de la tarde (los días que hace sol, claro) se acerca a ti y te hace semejante pregunta, se refiere a otra cosa.
¿En qué lado está la pega? Y cuando lo miras con cara extraña, él te señala el papelillo que lleva en las manos y te explica que se ha olvidado las gafas, que lleva un ciego del quince (eso último no necesita explicarlo, se ve y se huele) y que es incapaz de encontrar por sí mismo el lado que pega del papelillo de fumar, y que si eres tan amable y le indicas cuál es, que si el de un lado o el del otro.
Yo que nunca fui capaz de liarme un porro, me quedo con las ganas de explicarle que no soy el más indicado para semejante favor y le contesto un escueto, no. El mismo que le van contestando uno tras otro todos los dueños de perro de la plaza. Hasta que llega un dueño de perro, con pinta más experta que la nuestra, o tal vez, más voluntarioso, y le señala que la pega está por ese lado.
Porque claro, siempre, siempre, hay una pega. En el papelillo, en la vida, incluso en esta plaza.

2 comentarios:

el hombre perplejo dijo...

donde brilla está la pega. (interprétese metaforicamente y literalmente). Bueno, me voy a escribir otras cosas que son las que debería estar escribiendo en este momento

Jaime dijo...

No hace falta que sepas liar un porro... Siempre podréis contar conmigo, al menos, para eso! :P

Besillos!